471. Opiniones

Son muchas las personas que han opinado sobre la muerte de Pinochet, ayer leí  más de 879 en un solo periódico. Unas favorables, muchas de exilados, la mayoría en contra.

Hay para todos los gustos, unos llaman “tonteras políticas de comunismo” otros de “día grande para la humanidad”, a algunos les da pena la gente que compara “la subida al poder de Castro con la de Pinochet” y los trata de colegiales de pago “que “aprovaron” por la cara la asignatura de historia” o dicen “No se puede comparar el máximo exponente del terror y la crueldad, con la dignidad y la “enteresa” moral del Comandante” hay preguntas como ¿Cuántos hubieran caído de haberse implantado el Comunismo?

Le mandan al infierno, le llaman tirano, inhumano, criminal, cabrón, ladrón,  le agradecen haber sido el único dictador que entregó el cargo democráticamente al presidente electo, le tratan de héroe porque libró a su país del comunismo (en esto lo asimilan con Franco) y que observen desde la frontera de EE.UU a las Tierras de Fuego y comparen  economía, justicia, seguridad, cultural, social y ambiente internacional con Cuba.

Como en todas partes del mundo allí también cuecen habas, unos sí otros no, la perpetua lucha del bien y del mal, la izquierda y la derecha. Las dos Españas las dos Chiles, los dos mundos. Una de las dos ha de helarte el corazón dijo el poeta. Y todo se resume en lo mismo la lucha por el poder.

Lo que me llama la atención es que todos ven execrable la muerte, el asesinato de las personas pero muchos detractores deseaban que lo hubiesen matado o por lo menos se hubiese muerto antes, festejando su desaparición, o que hubiese sido condenado por los tribunales, están en su derecho de opinar y tienen la oportunidad de derrocar a los dictadores que siguen en el poder, pero para ello no solo tendrán que matar al hombre sino a todos sus seguidores y entonces tendrán que masacrar, asesinar y torturar, convirtiéndose en lo que fue Pinochet y lo que es Castro.