No acabo de salir de mi asombro. Lo que para cualquier pais democrático sería una vergüenza y una deshonra política, aquí, en Cataluña, es una práctica habitual.
Cuando un ciudadano comete una ilegalidad y se salta a la torera – sin el menor respeto ni aprecio – una norma general de convivencia, se le castiga. No podría ser de otra manera, si el pais en cuestión quiere mantener su estatus y dignidad.
Pero hemos llegado al extremo de que no es un ciudadano normal el que viola e infringe las leyes más elementales que nos hemos dado, sino que el primer mandatario de esta comunidad autónoma, llamada Cataluña, se permite el lujo de socavar los principios sobre los que está asentada nuestra sociedad: la legalidad y las prácticas honradas.
Que un mindundi se atreva a decir sandeces no pasa de ser una curiosidad, incluso puede resultar divertido; Pero que el presidente de la Generalitat amenace al Tribunal Constitucional es una irregularidad insoportable. Yo no digo que el TC sea insobornable (tampoco digo lo contrario) pero las maneras mafiosas que tiene este presidente – Montilla – son inaceptables.
Nos informan de la carta que Montilla ha enviado a más de 200 entidades catalanas para amenazarles y asegurarse de que todas ellas le serán “fieles” en caso de que la resolución del TC no sea de su agrado:
Si llega el momento en el que hay que dar una respuesta política y cívica, clara y unitaria, estoy seguro de que Cataluña podrá contar con tu apoyo y con el de la institución que representas”
O sea, algo así como apretarles el cuello para que no le dejen solo si la Justicia no resuelve a su gusto… tamaña caradura debería recibir un castigo adecuado.
Pero estoy soñando. Para eso debería haber una justicia eficaz, e igual para todos.
El presidente de la Generalidad debe acatar la sentencia del TC y cualquier otra ¡faltaría más!
¿Desde cuando un presidente de cualquier cosa está por encima de la ley? Esa postura solo se admitiría en Sicilia, con la Cosa Nostra. Claro, que en Cataluña cada vez son más frecuentes y más institucionalizadas las prácticas anti-democráticas, filo-mafiosas y chequistas. De hecho, algunos hablan de “Casa Nostra“. Sorprendente y estremecedora similitud…
Me sorprende. Me enerva. Me indigna tener un presidente de esta calaña. Cualquier catalán puede esperar un mínimo de dignidad de sus gobernantes. Pero no, los que tenemos son una pandilla de botarates, incultos, radicales y totalitarios.
Penoso el papel de la Generalidad. Penoso la actitud de sus “inquilinos” ¿o debería decir okupas? Han conseguido poner a los catalanes a los pies de los caballos. No sé si con sus triquiñuelas, sus presiones, subterfugios y sus amenazas, los alegales políticos conseguirán sus propósitos, pero lo que sin duda será irrecuperable es su propia dignidad y la del pueblo al que dicen defender.
Bochornoso


