Quijote, Andalucía, España, Europa

La actualidad en perspectiva humanista, por un especialista de la ética, de la semántica y del “Quijote”.

Cervantes, por fin rector de su Instituto en China, por obra de César Antonio Molina

Cervantes, por fin rector de su Instituto en China, por obra de César Antonio Molina

Permalink08.07.07 @ 23:47:47. Archivado en El Quijote, Poética, Sociogenética

Es altamente probable que José Luis Rodríguez Zapatero, durante su lectura diaria del Quijote, o al leer un artículo mío del 01.03.05, bajo el título de “Cervantes y el Quijote en China”(perdón por la autoreferencia), haya caído en la cuenta de que César
Antonio Molina tiene entre otros méritos el de haber cumplido uno de
los mayores sueños de Miguel de Cervantes Saavedra, consignado en la
dedicatoria del segundo volumen de “El Quijote”, publicado en
1615, es decir: un año antes de su muerte, que como todos sabemos le
impidió realizar éste y otros muchos sueños, que hasta entonces le
habían mantenido en vida como incansable creador:

«el que más ha mostrado desearle {“El Quijote”} ha sido el grande emperador de la China,
pues en lengua chinesca habrá un mes que me escribió una carta con un
propio, pidiéndome, o, por mejor decir, suplicándome se le enviase,
porque quería fundar un colegio donde se leyese la lengua castellana, y
quería que el libro que se leyese fuese el de la historia de don
Quijote. Juntamente con esto me decía que fuese yo a ser el rector del
tal colegio.», II.Dedic.1.

Lógicamente apenas
comprendió la importancia de este mérito de César Antonio Molina,
mérito muy acorde con las justas exigencias de la memoria histórica,
nuestro presidente decidió nombrar a César Antonio Molina ministro de
la Cultura.

He aquí una reproducción de este artículo, que dedico hoy como homenaje al nuevo ministro de mi ramo:

-oOo-

Cervantes y el Quijote en China
01.03.05 @ 15:36:20. Archivado en “El Quijote”

La palabra China, que aparece en castellano por la primera vez en un documento de un conquistador del s. XVI, viene del sánscrito Cina‘chinos’, voz que procede a su vez del chino Qín,
topónimo del noroeste del país unificado, y apellido de la dinastía
imperial que comenzó la construcción de la Gran Muralla en el siglo III
a.C.

Hablar de China o de su Emperador en tiempos del Quijote
era hablar de uno de los descubrimientos más recientes y más
prestigiosos.

En
efecto, hacia 1519, fecha probable de nuestro primer documento
conocido, todavía no estaba descubierta. Entiéndase que no lo estaba si
se adopta el lenguaje europeo de la época, que consideraba como
descubiertos los territorios donde los exploradores cristianos habían
puesto el pie y declarado como cosa propia los territorios
«conquistados para su fe y su rey» muy a pesar de sus habitantes
naturales. Tanto es así, que Hernán Cortés se servía de la promesa de
descubrirla, empleando si necesario la fuerza, para obtener mercedes de
su joven rey Carlos I, en el momento en que éste pretendía la corona
imperial, para convertirse poco después en el emperador Carlos V de
Alemania. Su promesa rezaba así:

«Y si vuestra
majestad fuere servido de mandarme conceder las mercedes que en cierta
capitulación envié a suplicar se me hiciesen cerca de este
descubrimiento, yo me ofrezco a descubrir por aquí toda la Especiería y
otras islas, si hubiere arca de Maluco y Malaca y la China y aun de dar
tal orden, que vuestra majestad no haya la Especiería por vía de
rescate, como la ha el rey de Portugal, sino que la tenga por cosa
propia y los naturales de aquellas islas le reconozcan y sirvan como a
su rey y señor y señor natural. Porque yo me ofrezco, como el dicho
aditamento, de enviar a ellas tal armada, o ir yo con mi persona, por
manera que las sojuzgue y pueble y haga de ellas fortalezas y las
bastezca de pertrechos y artillería de tal manera, que a todos los
príncipes de aquellas partes y aun a otros, se puedan defender. »,
Hernán Cortés, Cartas de relación, 1519-1526, edic. de Mario Hernández, § 3, Historia 16 (Madrid), 1988.

Cuando el descubrimiento ya era cosa hecha desde hacía algún tiempo, no
por los españoles sino por los portugueses, Sebastián de Covarrubias
escribía en su Tesoro de la lengua castellana o española, en 1611:

«China. La provincia que de pocos años acá se ha descubierto en las Indias, de tanta riqueza y policía que admira. Hay historia propia y relaciones particulares enviadas por los padres de la Compañía de Jesús…», Cov. 435.b.48.

Cervantes,
antiguo alumno y admirador perpetuo de la robusta pedagogía de sus
maestros jesuitas, no puede resistir a la tentación de imaginar que el
Emperador de la China le suplica que le envíe El Quijote, porque quiere fundar un colegio de lengua castellana, y quiere que el libro que se lea sea el de la historia de don Quijote. Tampoco puede resistir a la tentación de imaginar que se le ofrece un apoyo seguro, puesto que se le pide que sea el rector del tal colegio.

Mezclado con el tema de su propia seguridad económica como escritor (¡salario + ayuda de costa que
le puede procurar el Emperador de la China!) Cervantes introduce el
tema de la verdad literaria (verdad de la autoría y verdad de los
personajes) anunciando al Conde de Lemos que don Quijote se ha puesto
en camino para quitar el hámago y la náusea (‘las ganas incontenibles
de vomitar’) que ha causado otro don Quijote, que con nombre de segunda
parte se ha disfrazado y corrido por el orbe:

«el
que más ha mostrado desearle ha sido el grande emperador de la China,
pues en lengua chinesca habrá un mes que me escribió una carta con un
propio, pidiéndome, o, por mejor decir, suplicándome se le enviase,
porque quería fundar un colegio donde se leyese la lengua castellana, y
quería que el libro que se leyese fuese el de la historia de don
Quijote. Juntamente con esto me decía que fuese yo a ser el rector del
tal colegio.», II.Dedic.1.

Comentario de Clemencín:

«Este
cuento festivo de Cervantes, las expresiones con que lo acompaña y el
tono que en él se observa, indican un cierto estado de abatimiento, que
manifiesta el de indigencia a que se veía reducido el autor del
QUIJOTE… Don Antonio de Capmani en el Teatro de la elocuencia española (tomo Observaciones críticas, núm. 8) dice que Cervantes
fué convidado con muy ventajosos partidos para ir a París a enseñar la
lengua española, proponiendo sus propias obras por modelo de lenguaje
.
Esta noticia, de que no encuentro rastro en ninguna otra parte, hubo de
nacer de la combinación del cuento de Cervantes en la presente
dedicatoria, y de lo que refiere el Licenciado Márquez Torres en la
censura que dió de la segunda parte del QUIJOTE, donde se halla
impresa, acerca de las expresiones con que algunos caballeros franceses
agregados a la embajada que vino de aquella nación el año de 1615
manifestaron al censor la estimación en que, así en Francia como
en los reinos sus confinantes, se tenían sus obras admirándose de que a
tal hombre no le tuviese España muy rico y sustentado del erario público
.», Clem. 1504.a-b.

® ayuda de costa

* * *
Salvador García Bardón, Taller cervantino del “Quijote”, Textos originales de 1605 y 1615 con Diccionario enciclopédico, Academia de lexicología española, Trabajos de ingeniería lingüística, Bruselas, Lovaina la Nueva y Madrid, 2005-2006.

Imagen: Retrato idealizado de Cervantes, obra de Segrelles. (Colección Espasa-Calpe, Madrid.) Foto de SGB.

José
Segrelles Albert,(1885-1969) Pintor e ilustrador español nacido en
Albaida (Valencia) el 18 de marzo de 1885 y fallecido en la misma
localidad el 3 de marzo de 1969, donde residió ininterrumpidamente
desde los 46 años.