La Justicia es igual para todos. Ay, ay, ante el titular que hoy en leído en la Prensa, mucho me temo que -contra lo que en fecha aún reciente se nos quiso hacer creer- ante la Justicia de este país, unos son más iguales que otros. Según la noticia, el gobierno reciente acaba de indultar a dos peces gordos delincuentes convictos. Y el gobierno anterior había hecho lo mismo, indultar a unos cuantos peces gordos igualmente convictos. En ambos casos y por haber robado a mansalva el dinero público se los había castigado con cárcel y multas millonarias. Y de la noche a la mañana, sin encomendarse al dios ni al diablo, los citados gobiernos los han indultado. Si tenemos en cuenta que por robar en El Corte, pongo por caso, un simple perfume, te encarcelan y juzgan y no te salvara ni el mismo Perry Mason que acudiera al rescate, choca un poco que tan fácilmente indulten a alguien que ha robado millones. La Justicia es ciega, se nos dice; pero a lo que parece lo es en cuento a que da palos de ciego, a ti, miserable ratero, te toca la china, y a otros, ladrones de las instituciones del gobierno, les toca la lotería. Y el Gordo, para más recochineo. Y todo esto sin dar explicaciones a nadie, a dedo, porque sí, porque lo manda el que puede. Dicen que la corrupción es cosa de siempre, pero cuesta un montón acostumbrarse a ella.

