Historias de la gente

Son comentarios ocasionales acerca de lo que me llama la atención

Un mundo sin leyes

Al parecer y según cuenta El Pais, los gobernantes de los países occidentales y -como no- a la cabeza de ellos los USA, nos llevan hacia un mundo sin ley en el que el Derecho en general y los Derechos Humanos en particular son objeto de burla. (Ya lo eran en tiempos de Hitler y, en la actualidad, en el lenguaje de la extrema derecha). Y en parte se lo consigue dando otro nombre a las cosas. Por ejemplo, a la tortura se la llama ahora “técnicas acrecentadas de interrogación”; el secuestro extraterritorial clandestino de personas y a cargo de funcionarios, es “entrega extraordinaria”; las ejecuciones extrajudiciales son “hostilidades” contra “militantes”; y a las guerras punitivas contra países tranquilos e inermes se las llama “acción militar cinética”. Dan ganas de reír si no fuera cosa de llorar. El mundo que George Orwell pintó en su novela 1984 se está haciendo realidad en el 2012. Y ya no es el perverso comunismo el malvado, sino el bondadoso capitalismo americano y anglosajón mayormente. Como ha dicho un autor, el nazi-fascismo es el capitalismo sin guantes. En efecto, todos los regímenes totalitarios tienen en común su desprecio absoluto de la vida humana, de las personas, que pasan de ser individuos vivos a ser objetos con los que se puede hacer cualquier cosa, en nombre de principio abstractos o intereses vulgares a los que se llama “guerra contra el terrorismo”, entre otras cosas. Aquí y para que unos pocos se enriquezcan, todo vale, la muerte y destrucción de cientos de miles de vidas y bienes sin cuento, que será necesario reconstruir, con todo el inmenso dolor y sufrimiento humano que eso conlleva.