Los fundamentalistas de nuestro tiempo se han multiplicado, por no decir que se han metamorfoseado en varias tendencias: la ETA que al ver que el proceso de paz, el cual el Presidente Zapatero tenía la obligación de intentar (como hizo su antecesor Aznar en su momento aunque ahora lo niegue el PP), no iba como quería decide volver a las armas y a amenazar con matar, son los mayores fundamentalistas que tenemos en el Estado Español. Menos mal que otros fundamentalistas, sean los ultracatólicos que ponen bombas en el teatro en el que actúa Leo Bassi ó los que apalizan al cuñado de Esperanza Aguirre delante del público de otro teatro, no son tantos y se les puede controlar. ETA no se fijó en que el IRA irlandés ya aprendió la lección y que incluso los que podían apoyarles se les pusieron en contra, cuyo súmmun fue el salvaje atentado de Omagh. Pues aquí, con el asesinato de Miguel Ángel Blanco, no aprendieron nada. Y el PP, aun dolido por haber perdido las elecciones del 2004 y hacer el ridículo ante todo el planeta (recuerden el chiste de Plantu en la portada de “Le Monde” con un José María Aznar con naríz de Pinocho de metro y medio de largo, mientras un pequeño Bin Laden se columpia en ella), quiere llevar su estrategia de la crispación hasta que nos cansemos de ella. ¿Dicen que el Gobierno Zapatero cedió ante ETA? No, para nada. Si ETA dice pestes contra el Gobierno es por que no se ha cedido como los terroristas querían. Así que hay algo que no cuadra si seguimos lo que dice el PP y sus medios afines. Y aquí fueron otros fundamentalistas, Al-Qaeda, los culpables del 11-M, junto con otros atentados ya conocidos. Pero a los medios que dije antes no les interesa. Les interesa, al menos a los más radicales, defender a gente como los Zipi y Zape de Polonia, los hermanos gemelos que en su ultrapuritanismo arcaico han llegado al surrealista propósito de prohibir a los Teletubbies que aparezcan en la televisión polaca por que son supuestamente homosexuales. ¿Y no se quejan esos medios de que quieran prohibir a Dostoievsky, a Kafka y a Joseph Conrad entre otros en los colegios? ¿Qué tienen de inmorales estos inmortales genios de la literatura? Como no sea que Dostoievsky era ruso, que Kafka escribía en alemán… por que inmorales, en el caso del primero es imposible: sus novelas eran lúcidas reflexiones morales, que gustarían mucho a la gente conservadora. Pero un conocido semanario político de derechas decía en portada que Polonia se ha convertido “…En un apestado para la vieja Europa” cuando es “…El único país europeo que defiende los valores occidentales”. ¿Esos “valores” les interesan a esos medios? La derecha moderna europea no los admitiría por reaccionarios. Si ponen a gentuza así como ejemplo de “valores tradicionales”, no se extrañen si hay cada día más gente descreída.


