Per a tots els gustos

La vida és molt complexa (ja ho deien també els grans François Truffaut i en Woody Allen)

¿Por qué ha ganado la derecha en donde antes no ganaba?

La metamorfosis que ha tenido la región de Madrid en veinte años, en donde antes la derecha no tenía mucho que hacer, es digna de un estudio psicológico, además del sociológico. Cuando el alcalde de Madrid era el respetado y ahora añorado Enrique Tierno Galván la ciudad se convirtió en un referente mundial de libertad y falta de prejuicios, conocida como la “Movida”, que después se encargó de exportar su estilo el cineasta Pedro Almodóvar. Al morir el viejo profesor en Enero de 1986, su sucesor Juan Barranco no supo hacerlo como su antecesor ni tenía su carisma, que al final cayó por una moción de censura en 1989. Desde entonces el PSOE no ha logrado recuperar la alcaldía, y en 1995 perdió la Comunidad de Madrid. Alberto Ruíz Gallardón, primero Presidente de la Comunidad desde ese 1995, y desde el 2003 alcalde de la ciudad, ha demostrado un talante y un talento (perdón por el juego de palabras, pero es cierto) innegables, que ha hecho modernizar la región y la ciudad, antes anticuadas. Aunque digan que su antecesor José María Álvarez Del Manzano (1991-2003) fue el que hizo posible que la ciudad sea lo que es hoy, no lo creo. Fue Gallardón el que lo logró, ya que Manzano fue un mediocre, que como caía bien entre los votantes ultraconservadores del PP le votaban siempre. Pero habría de preguntarnos, ¿por qué la derecha ha subido en poblaciones antes siempre de izquierdas como Alcobendas, San Sebastián de los Reyes ó Torrejón de Ardoz, de tal manera que han ganado sus alcaldías con mayoría creciente año tras año? Un estudio complejo haría falta: ó bien la izquierda se ha quedado anticuada ó la población se ha aburguesado, jóvenes incluidos, ya que los nuevos votantes han votado mayoritariamente al PP, algo inconcebible hace veinte años. También se dice que el “boom” inmobiliario en la región, con miles y miles de nuevos pisos muy caros, ha motivado que los obreros que no ganan lo que un Rockefeller cualquiera se hayan tenido que ir a vivir a Castilla-La Mancha, en donde los pisos están más baratos, con lo que los que se quedaban en Madrid eran los ricos, casi todos votantes del PP. Luego se dice que los diarios más importantes de la ciudad son casi todos conservadores: “ABC”, “El Mundo” y “La Razón”, contra sólo uno de izquierdas, “El País”. Se une a esto una conducta cada vez más conservadora en la gente, cada vez más reacia a manifestar conductas que no sean “tradicionales”, al menos en público. Me refiero, claro, a decir abiertamente que les gusta lo transgresor: sexo libre, prostitutas, homosexualidad… aunque parezca que apoyan lo último, el que Gallardón tuviera el (estimable) coraje de casar a dos homosexuales, aunque estos fueran también militantes del PP, le valió críticas durísimas de los obispos y de medios de comunicación abiertamente derechistas y radicales. No hablaré de lo que pasó con Pepe Rubianes, lunar enorme en la gestión de Gallardón como alcalde, ya que pasó de puntillas sobre el tema y escondió la cabeza como un avestruz. Mientras en Barcelona es todo lo contrario: el PP apenas pinta nada, nada más que ayudar con la suma de sus votos a que alcaldes de Convergència i Unió puedan gobernar con mayoría absoluta. No sólo es diferencia de costumbres sino de que unos y otros han evolucionado de otra manera. A Catalunya le pasa como a la Francia que quiere transformar Nicolas Sarkozy: ha continuado con su manera de ver la vida contrariamente a la que tienen George W. Bush y José María Aznar, lo que hace que la califiquen de anticuada desde fuera. El que el PP haya arrollado en Madrid no es extrapolable fuera de ahí; sólo que algunos se han dejado comer el terreno sin darse cuenta. Y yo, la verdad, no me atrae el “paraíso” que quieren vender Esperanza Aguirre, otra inexplicable triunfadora, que aun es más increíble ver que alcaldes de su partido en otras regiones procesados por corrupción urbanística no sólo han vuelto a ganar, sino con más votos que antes. ¿Se estarán aburguesando la gente, y encima sólo creen que si cobras una millonada, tienes una casa superlujosa y un coche superguai vas a ligar mucho y a llegar muy alto, y si no, no ligarás ni pagando y acabarás pidiendo limosna en las aceras? Espero que no; no me atrae este presunto paraíso, ya lo he dicho. Claro que si la gente adora a los famosillos cutres capaces de vender a su madre para triunfar e ignoran a la gente honrada, así les va… a la izquierda tradicional, sobre todo.