Después de volver de mis breves vacaciones en Barcelona durante la Semana Santa, unos cuatro días, que pude estar desconectado de la crispación que asola el país, sintiéndome en la capital catalana como en la civilización fuera de la selva, ó lo que es lo mismo, en el siglo XXI después de abandonar la Edad Media, me encuentro con el tráiler de un reportaje que Telemadrid va a emitir para hablar de la supuesta persecución al idioma español en Catalunya. Como suponía de lo que hablaría, y conociendo la irritante manera de pensar de sus periodistas desde que Esperanza Aguirre es la Presidenta de la Comunidad de Madrid, no lo quise ver, pero al conocer la reacción indignadísima que ha habido en Catalunya, en donde han podido ver el “reportaje” a través de Internet, como hicieron en su día aquí con lo de Pepe Rubianes, pienso que Telemadrid ha rebasado los límites de la decencia. El reportaje incluso podría merecer una querella criminal y una posible pena de cárcel para sus autores, por que el mensaje que difunde es terriblemente atentatorio contra la dignidad de todo un pueblo. Me recuerda la propaganda nazi contra los judíos, que acabó todo, como bien saben, en el exterminio de seis millones de personas en los campos de concentración. Hace que me pregunte en qué planeta viven los responsables de ésta televisión, pues si dicen esto, ¿qué pensarán de lo que no se encuentre en los barrios lujosos y las superlujosas casas en donde viven? Seguro que piensan que Lavapiés es un barrio tercermundista, que Vallecas está lleno de comunistas, curas de parroquias incluídos… qué sé yo. No tengo que dar aquí explicaciones detalladas de todo lo que ese “reportaje” muestra, ya que de arriba abajo no me creí ni una palabra, pero muestra una manera de ver el mundo absolutamente anticuada por parte de Telemadrid, carentes de una mínima visión de mundo, donde todos los que no sean como ellos son libertinos, drogadictos, homosexuales y adúlteros. Seguro que si ven la película hispano-francesa “Una casa de locos”, la Barcelona que sale les parecerá libertina, y la que muestre Woody Allen en su nueva película, les parecerá pedante e intelectualoide. No saben de lo que hablan, y encima les salió el tiro por la culata, pues semejante “obra de arte” sólo tuvo un 6’4 % de audiencia media, un pobre balance. Suerte que los trabajadores de Telemadrid están rebelándose ante la dictadura impuesta por Esperanza Aguirre y sus amigos en ella, denunciando esto ante la Comisión Europea, en donde no tendrán compasión con ellos cuando vean lo que hacen. Catalunya es más abierta que los trogloditas que hicieron el “reportaje” (siempre entre comillas), más moderna y que está en el siglo XXI incluso cuando aun estábamos en el siglo XX. Aguirre aun sigue en la Edad Media. Ya me rebelé a mi manera contra la tendenciosidad de Telemadrid pidiendo en un restaurante que cambiaran de canal, y volveré a hacerlo mientras sigan con lo mismo. Además, me sentiré superior a ellos, y con toda la razón del mundo. Por dignidad, claro, no por soberbia. Que eso ya la tienen ellos, no yo.
14/4/2007 21:11 h ANIMUS IOCANDI
Ferreres

15/4/2007 20:40 h ANIMUS IOCANDI
Ferreres



