Lucifer cayó en Madrid.

Dicen que en Madrid está el único monumento público (lo que tenga cada uno en su casa es otro cantar) dedicado al Diablo. No sé, yo personalmente pienso que este planeta es demasiado grande y maligno como para pensar que es el único. Pero eso es lo que dicen y no voy a ser yo el que lleve la contraría. 

El monumento en cuestión se encuentra en el Retiro y es una estatua que representa al Ángel Caído justo después de meterse el hostiazo; mirándo hacia el cielo con gesto de dolor y derrota; como preguntándose “¿Quién demonios me ha empujado?“; como gritando “¡¡¡La madre que te parioooooooooooooooo!!!!“. 

La estatua fue erigida en 1874, año en el que España todavía era Católica, Apostólica, Romana y todo eso, por lo que su inauguración no dejo de escandalizar a la sociedad madrileña de la época. 

Para los que, aún siendo de Madrid, no conocéis esta estatua podéis verla en el parque del Retiro, en la Avenida del Duque de Fernán Núñez (que fue quien tuvo la iniciativa de erigir la estatua, rasgándose incluso el bolsillo para ello), junto a la rosaleda. Entrando por la cuesta de Moyano ( nada de rimas fáciles y groseras, por favor ) no tiene perdida. Para los que no teneis la suerte de malvivir en Madrid podéis verla en la foto que amablemente os pongo o bien viendo la película de Alex de la Iglesia “El día de la bestia”. Es la que sale en la escena final de la película.

 Peter P.D.