La invasión de los floripondios.

De un tiempo a esta parte, y sin saber cómo ni por qué, han ido apareciendo en las carreteras españolas una serie de nuevas flores, o más bien floripondios, semejantes a margaritas, pero más grandes.

Hasta ahora no me había fijado, quizás por mi natural despiste, pero son tantos y tantos los floripondios que nos están invadiendo, que uno ya no puede hacer la vista gorda. !! Están por todas partes !!

Bueno, más o menos por todas partes, pero sobre todo, en la parte trasera de los coches (vamos, que les ha salido una flor en el culo). Porque, eso sí, los floripondios se tienen que pegar detrás. No vale eso de poner un floripondio en el techo o en el capó, no. El floripondio, floripondio, debe ir atrás.

Pero ¿de dónde han salido? ¿por qué uno de cada dos coches lleva un floripondio? ¿eh? Pues no lo sé. ¿será algún logotipo ecologista? ¿alguna marca fashion? Lo investigaré, ahora que he dejado un poco aparcado eso de buscar fantasmas y casas encantadas por Madrid.

De momento, mi coche no lleva ninguno, y espero que siga así, aunque uno no es de piedra, y si me ofrecen un buen dinerito por llevarlo, pongo un campo de margaritas si es preciso.

Os dejo la foto de uno de estos floripondios, aislado “in vivo” en el laboratorio.