Por fin ya estoy de vuelta. Ya he regresado de mis largas vacaciones en Plutón (recordad que tengo allí un amigo que vive todo el año, a pesar del frío que hace). Y hablando de Plutón, allí están todos que trinan. Desde que se han enterado la pasada semana de la degradación astronómica a la que ha sido sometido su planeta, no hay más que manifestaciones por todas las ciudades plutonianas.
Yo creo que los pobres plutonianos tienen razón. ¿Pero a quién se le ha ocurrido reunirse en pleno agosto, y decidir que Plutón ya no es un planetadel Sistema Solar? Si es que no cabe en cabeza humana.
Esta degradación de Plutón a planeta enano es un caso clarísimo de mobing y de discriminación por una razón tan tonta como el ser un poco “distinto”. Un planeta que lleva siéndolo desde 1930, no puede ahora rehacer su vida como planeta enano, como si no hubiera pasado nada. Eso no puede ser.
Hace tiempo que el pobre y lejano Plutón era motivo de sospechas por parte de la comunidad científica (o parte de ella). Que si no es del todo redondo, que si su órbita no está en el mismo plano de la eclíptica que el resto de sus compañeros, que si la abuela fuma, etc, etc.
Y ahora, aprovechando que estábamos casi todos de vacaciones, y para evitar el escándalo, le han dado la puñalada trapera. En fin, no hay palabras para expresar cómo se sienten los plutonianos y el mismo Plutón.
Pero eso no es todo lo que me he encontrado a la vuelta de mis vacaciones, no. Veo que han pasado muchas, pero muchas cosas por aquí, por la Tierra. Por ejemplo, el caso del matemático ermitaño (Grigori Perelman) que ha rechazado la Medalla Fields, dotada con 15000 dólares, por sentirse aislado del ya aislado mundo matemático. Perelman había hallado la solución a la conjetura de Poincaré sobre ciertas esferas en ciertos espacios (personalmente, por mucho que lo leo, no entiendo el enunciado, así que mucho menos la solución, que ocupa 470 páginas), y la había publicado en Internet, en lugar de hacerlo en alguna revista especializada, como suelen hacer sus compañeros. Yo creo que a Perelman le ocurre lo mismo que a Plutón: le ningunean (como se dice ahora) los envidiosos. Ha rechazado incluso un premio de un millón de dólares, concedido por el Instituto Clay, por haber resuelto uno de los Siete Problemas Matemáticos del Milenio.
Bueno, creo que esto último, por muy enfadado que estés con tus colegas, no es para despreciarlo. La de cosas que se pueden comprar con un millón de dólares y seguir pasando de tus colegas, pero ahora con una ligera sonrisa.
En fin, la vuelta de las vacaciones me ha parecido el momento en el que Charlton Heston se encuentra la Estatua de la Libertad enterrada en la arena de la playa. Ah, que se me olvidaba el caso más espectacular de todos: nuestro genial Peter Pan Demóniumha sido plagiado. Sí, sí, plagiado.
Alguien se ha dedicado a copiar vilmente en su blog sus estupendo posts, haciendo que son de él. !! Asombroso !! Ni el mismo demonio está a salvo de los tiempos que corren. Peter, desde aquí ofrezco mi espada para luchar contra esa canalla de plagiadores de medio pelo. Esta es la gota que ha colmado el vaso de la blogosfera. Hasta ahí podíamos llegar.
Bueno, a pesar de todo esto, me alegro de veros y leeros a todos por aquí otra vez. Me siento como en casa (aunque un tanto alborotada, pardiez). Ah, hogar, dulce hogar.


