Blog cerrado por vacaciones.

Ha llegado el momento, queridos amigos, de cerrar el chiringuito bloguero para poder disfrutar unas merecidas vacaciones (porque siempre son merecidas ¿no?) lejos del mundanal ruido (aunque también, por desgracia, lejos de vosotros, claro).

Permanezcan atentos a sus pantallas, porque a mediados de agosto espero volver por aquí para seguir escribiendo todo lo que se me ocurra (si no os habéis cansado de ello). No sé si en todo este tiempo, voy a poder soportar esta blogomanía que padezco y de la que ya os di cuenta en un post anterior. Haré lo que pueda, pero ya sabéis que estoy enganchado a todos vosotros y a vuestros estupendos blogs.

Bueno, como dijo el general Mac Arthur: volveré. Sed felices y tened cuidado con el coche, que os quiero ver a todos por aquí a la vuelta.

Aviso al señor cartero: por favor, toda la correspondencia destinada a este blog, pásela por debajo de la puerta, que ya la leeré a la vuelta. Bueno, si son facturas para un tal Profesor Quevedesco, se pueden devolver, porque se ha declarado insolvente y pobre de solemnidad.