Madrid cambia de decoración para ofrecer una nueva imagen. La avanzadilla de veinte paneles publicitarios -de ocho metros cuadrados- ya está en la calle y en el centro de la polémica. El desembarco continuará progresivamente durante los próximos cuatro años hasta alcanzar, según el Ayuntamiento, los 800 soportes, mayoritariamente repartidos entre la M-30 y la M-40. Fuentes de Clear Channel -una de las empresas adjudicatarias- consultadas por Qué! aseguran que “se han tomado fotografías, analizado el entorno y enumerado los monumentos cercanos” con el fin de“reducir al mínimo la saturación e impacto al ciudadano”. No obstante, muchos madrileños critican que estos soportes “dificultan la visión del paisaje urbano”.


