LOS CASOS GURTEL Y FAISÁN
Hasta la dimisión de Camps, ex presidente de la Generalitá valenciana, los casos Gurtell,(el de los trajes), y el Faisán (el del chivatazo a ETA), han venido ocupando, como arma arrojadiza entre los dos principales partidos, un puesto relevante, por el tiempo y extensión, en casi todos los medios. Al dimitir Camps, el PP ha sacado pecho; mientras el PSOE, se ha desinflado como globo pinchado.
Creo que no admiten parangón. Para ver la gravedad que en sí mismo encierra el caso Faisán, basta recordar que es caso de Estado. Si España estuviera en guerra, los implicados, imputados y condenados, merecerían la pena de muerte, por traidores. El chivatazo, que es el informar al enemigo que está matando a “los tuyos” con inocentes y niños y esto con el dinero de todos, lleva a calificarlo como “crimen de Estado” de la máxima gravedad.
Los españoles queremos saber, sin dilaciones ni subterfugios, las responsabilidades políticas del ministro del interior, del candidato socialista, señor Rubalcaba.


