Una vieja pregunta…

Esta noche, la base española de Herat (Afganistán) ha sido atacada por fuerzas talibanes. Como en el fondo son unos inútiles integrales, los misiles se han quedado a 200 metros de las instalaciones, uno, y el otro ni se sabe dónde ha ido a caer. Este es el último intento de dañar a tropas españolas por parte de los talibanes desde que el pasado 15 de marzo dos individuos intentaran explotar una bomba al paso de un convoy, y les saliera el tiro por la culata, casi en toda la literalidad de la expresión. Sin embargo, en las operaciones en Afganistan, la cifra de soldados españoles muertos se eleva a 81.

Yo particularmente considero que, al ser soldados, el riesgo de morir, y más cuando uno está metido en esos berenjenales, está ahí y todos son conscientes de ello. No voy a ponerme a discutir sobre si los militares deben estar ahí o no, o sobre las razones por las que la inmensa mayoría andan perdidos en países con conflictos que ni nos van ni nos vienen, porque eso es mi opinión personal, y no es de eso de lo que quiero hablar.

No, lo que quiero hacer es una pregunta retórica.

¿Dónde estáis, los del “No a la guerra”? ¿En qué agujero os habéis metido, panda de hipócritas? ¿No deberíais estar exigiendo la vuelta de nuestras tropas de sitios como Afganistán o el Libano? ¿Eh, eh?

A veces me fascina lo ciegos que podemos ser a veces. Aunque mi cinismo no me deja mucho rango para sorprenderme, últimamente.