23 F. LA VERDAD

 23 F. LA VERDAD:

 

 

“Todo el mundo quería ser presidente en lugar del presidente” 

 

Francisco Medina, periodista y profesor de periodismo en la Universidad Complutense.Es corresponsal en España de la cadena de televisión  norteamericana ABC. Es autor de “Las sombras del poder (1994), una de las primeras historias sobre el CESID; “Infierno en la Tierra Santa“(2002),  historia  del  conflicto  entre Palestina e Israel; “Memoria  oculta  del  Ejército” (2004), una  mirada  al papel  del Ejército en  los últimos treinta años a través  de sus principales   protagonistas, y “Espía en el País  Vasco” (2005), las  memorias  de Ángel  Ugarte, el  primer hombre que  negoció con ETA.

 

“¡Todo el mundo al suelo!  ¡Al suelo! ¡Quieto todo el  mundo!!!”  La entrada de Antonio Tejero en el Congreso su irrupción en el hemiciclo. Un Guardia Civil  seguido por otros cuantos que gritaban y disparaban  al aire, así es la imagen que todos  conocen del 23- F,  pero las intrigas, las deslealtades, traiciones. Espías que participan en oscuras  tramas…Militares  que   mantienen  amenazadoras reuniones…Políticos   y  periodistas que  medran en conspiraciones  sin fin…

Un  monarca que  teme por su trono y por defenderlo  se ve  envuelto en equívocas operaciones… Y  un desenlace, a medias  histriónica, a medias terrible que todo el mundo cree  conocer, pero que en realidad no ha sido la tapadera  con la que  se ha ocultado durante  veinticinco años la  verdad.

“23 F, la  verdad”  intenta responder  a   muchas  preguntas  sobre el intento  de  golpe  de estado: ¿ en qué consistió la  operación armada? ¿Había un acuerdo entre  sectores de UCD, el PSOE y AP para derribar a Suárez? ¿Qué papel jugó  realmente la  Zarzuelaen  los meses  previos al 23.F? ¿Cómo vivieron los distintos  estamentos  militares las horas  previas al golpe? ¿Quién o quiénes  empujaron a  Tejero?  ¿Quiénes sabían lo que estaba  a punto  de suceder? ¿Qué papel desempeñó la CIA? ¿Y algunos  periodistas? ¿Cuándo y cómo  se enteraron en el  Zarzuela de lo que había sucedido en el Congreso? ¿Cuándo  se  grabó  el discurso  del rey y cuándo se emitió?

Este es el  trabajo definitivo de Francisco Medina sobre el 23 F, la verdad. Él está en  un salón de la  editorial,  para ser entrevistado y hablar de su libro. El autor cuenta los preparativos y  los hechos más importantes que marcaron la acción militar. Sin embargo, asegura  que quedan por aclarar cosas  muy  puntuales.

¿En estos dos años de investigación usted cree que realmente llegó a la  verdad o  cree que todavía  faltan por  aclarar algunos hechos?

Creo sinceramente, que  quedan por aclarar cosas muy puntuales y detalles. Lo que es  la estructura del  pre-golpe  y del golpe  está aclarado  en  el libro.

¿No hay nada más?

Las preguntas que nos  hacíamos todos por ejemplo ¿Qué  sabía el Rey? ¿Qué sabían  los Partidos  Políticos?, ¿había  trama civil o no había  trama Civil?

¿Pero,  había una  trama o  no?

Había una trama llamada  Operación  Armada.  Para entender el  23 F hay que diferencias  lo que es la  toma del  Congreso  y lo que son todos  los movimientos, que se  producen  previos a  la  toma del  congreso. En el  libro explicó que había financieros, periodistas, políticos  y militares  todos estaban,  en la  laborar de  poner final  al gobierno de Adolfo Suárez.  En el  caso  de Tejero  por ejemplo   y algunos militares  no sólo querían acabar con Suárez  querían acabar con la democracia. Estos eran  los que se llamaban  los duros. La idea de  la Operación Armada,  consistía en repetir  lo de Charles de Gaulle en Francia, en el año 1958, donde se presento ante el presidente  de la Repúblicaen París  y le da elegir a los diputados entre una solución más o menos constitucional, que llevaría  a  una  nueva  república presidida por él, o un golpe de Estado.  Esto es  lo que   Alfonso Armada tutor del Rey  tiene en mente. El objetivo era modificar la Constituciónpara volver ilegalizar al Partido Comunista, arrinconar a  los nacionalistas y rediseñar el mapa territorial… Incluso llegaron a tener  el diseño de un gobierno en la sombra que  debía sustituir al de Suárez.

Durante ese tiempo, Armada y el otro cabecilla  de la operación, Jaime Milans, escribieron documentos, donde  proponían  cómo enfrentar  los  problemas  de España. Esos documentos le fueron entregados al Rey  Juan  Carlos. El  monarca  sabía  y de alguna  forma  participó de la Operación Armada…era una  operación legal, pero bastante  ilegitima. Suárez supo de  los planes que tenían Armada y Milans y dimitió.  De esa  forma, la  Operación Armada  dejó de  tener  sentido. A  pesar  de eso, ambos creían  que  los problemas  del país  tampoco se solucionarían  con  Calvo Sotelo y  decidieron  apoyar al teniente Coronel Antonio Tejero.

¿Alfonso  Armada  Comyn tutor del Rey?

 Sí,  de alguna forma  un segundo padre. El padre del  Rey  vivía  en aquella  época  en Lisboa.

¿En  sus  conversaciones con Alfonso  Armada él siente algún  arrepentimiento?

 No tiene arrepentimiento, él considera que todo  lo que hizo  fue  por  el bien  de España. La situación  de  España en  aquel  momento  era   muy difícil. ETA y  los grupos  terroristas  mataban  a  cien  personas al año, la inflación era de un veinte  por ciento. La situación económica era  pésima. Y Los dos  grandes problemas eran  el  terrorismo y   los  procesos  autonómicos.

¿Alfonso  Armada  pensaba  que si sé imponían  los  militares  la situación de España cambiaría?

Alfonso Armada no estaba  a favor de un golpe  militar. Estaba a  favor de la  Operaciónde Charles de Gaulle. Está  no es  una operación  militar, es una  operación  política de  gobierno de Concertación  Democrática con  todas  las fuerzas políticas y con un neutral  al  frente. Este  gobierno de Concertación debía acabar con Suárez y  forzar  la  salida del presidente. Crear un   gobierno de  todos con un  neutral la  frente. Armada  y su gente  proponen  que este  neutral sea un militar, porque temen que  los militares  se levanten y  es la forma de controlar a los militares.  Alfonso Armada  al igual que de  Gaulle intenta utilizar a  los  militares.  Armada  no está  a favor de  una  junta   militar, quería  una  gobierno  civil, pero  presidido  por él u otro  militar  para controlar el  ejército. Lo que quería  era  defender  la  monarquía.

¿Cómo visualiza Alfonso  Armada la situación  política actual?

El  considera  que gracias al 23 F se consolido la  monarquía  y para él  sus valores   de  mayor a  menor  son Dios, España, la patria  y el Rey. No habla de la democracia si te  das cuenta. Su  preocupación era,  que  los  militares no acabaran  con el Rey  y  con el sistema  democrático. Por ejemplo, Tejero lo  ha  reconocido siempre, él  no es  nada monárquico y el Ejército español de aquel momento, no era especialmente  monárquico. Era un ejército que había  nacido de la Repúblicaera muy  franquista. Aceptan  al  Rey,  porque  Franco  en su  testamento y en las  leyes  previas,  así lo había  dispuesto.

¿A los ex  militares que entrevisto que sensación tienen de la situación actual?

 Preocupación, porque para  ellos  hay  una serie de  valores que  ellos consideran en riesgo, por ejemplo la unidad, la  bandera,  valores  morales. Los militares  son gente  conservadora,  muy  religiosa. Estamos hablando de  oficiales  de alto rango, gente de  derechas, para ellos  todos estos  valores están en  peligro. La opinión del  general Mena  no  es  minoritaria. En el  libro “Memoria oculta del Ejército”, cuento toda la  transición  desde el año 1935  hasta  nuestros días,  a través de la visión de los militares. Cómo  ven los  militares todo el  proceso.

¿Entre todos  sus entrevistados hay  dos gargantas profundas, cuál de  los dos tiene  más credibilidad?

Las dos gargantas profundas son creíbles. Ellos estuvieron con Alfonso Armada  planificando la Operación Armadacredibilidad absoluta, porque ellos me cuentan, cuando trasladan  los documentos a  Zarzuela. El otro interlocutor es creíble, porque  en aquel  momento  ocupa  un  puesto  muy relevante. He contrastado las fuentes  más de una vez,  para  poder  tener  seguridad  que son  cierta. Hay un caso por ejemplo de José Luis Cortina  Jefe de la Operacióndel CESID me cuenta,  una entrevista que  tiene con  Ignacio Sotelo,  en aquel  momento miembro  de la comisión del PSOE , cuando hablé con Ignacio Sotelo contraste lo que  me dijo, de cada uno y  recojo la  versión de  los  dos. He  procurado cruzar  todas  las historias  que  me parecían opinables.

Usted dice en el libro “Después de escribir  y releer este  libro creo que ya no me dejaré embrujar por la imagen de Tejero. El 23-F a mis ojos ha  quedado desvelado. ¿Por qué?

Porque mucha gente le  preguntas por el 23 -F   y dice el Tejerazo, Tejero…   Tejero es  una imagen   muy  fuerte, muy  poderoso, un tipo con un  sombrero  tan extraño, con una  pistola,  en la  mano  que  entra en el Congreso. Nunca  me  olvido  en Chile de  los  aviones  pasando por encima  del Palacio de La Moneda. Esasimágenes quedan grabadas. Tejero entrando en el Congreso con la pistola  disparando al aire, es algo que  no se  olvida y mucha  gente  ha utilizado este  hecho,  para  esconderse detrás  y  dar  a entender, que  23 F  se  limita  a Tejero, no no…. En el 23- F,  Tejero  juega  el papel de espoleta, es lo que  se  necesita para  que el golpe  tenga  credibilidad. Tejero se convierte,  en ese  personaje obsesionado por la toma  del Congreso que lo utilizó esa gente que planificaba y  estaba en la  Operación Armada,  para que  tuviera credibilidad, una  vez que  se fuera   Suárez. 

 ¿Cree que todavía Antonio Tejero guarda algún  secreto?

Hay un  pacto de silencio entre  los capitanes  de la  Guardia Civil, porque se   sintieron  utilizados. Tejero  no cree en  los medios de  comunicación, ni en la  España  actual. No cree en el sistema  democratizo. El cree que los medios de comunicación están vendidos  al sistema.

¿Antonio Tejero era  indisciplinado  en el ejército  como se explica su  permanencia dentro de ella?

Fue  castigado y estuvo en la  cárcel. En su hoja de disciplina  lo echan de  sitios, lo  relevan en el  País  Vasco, lo relevan de Málaga. Lo  vuelven a meter en la cárcel por  la Operación Galaxia.Una trama  que comienza  en el otoño de 1978, donde   Tejero se  reúne a solas  con un  capitán  de la  policía  Armada Ricardo Sáenz de Ynestrillas. Entre  los dos  buscan  madurar  un plan  para tomar La Moncloa Su  paso por  el País  Vasco  lo  convierte  en un personaje muy conflictivo, de   alguna  forma  comprensible  han matado a  muchos  Guardias Civiles  que estaban  a sus ordenes. Ha vivido una situación  muy  tensa, él  piensa que se estaba  rompiendo la unida  de España  que  son sus  valores. Todo ese tipo de  cosas lo lleva  ha convertirse en un hombre radical y obsesionado con la toma del Congreso.

¿En el libro se  puede leer y entender claramente que en ese tiempo todos  querían el  poder a través  deslealtades, desconfianzas, traiciones continuamente? 

Sí, el Partido Socialista  había perdido las elecciones  estaba  apunto de ganarlas  y  las había  perdido, por una  maniobra de Suárez o me  votan a mí o  vienen  los  rojos. A los Socialistas les  molesto mucho,  a partir de ese   momento  se enfrentan  mucho a  Suárez.  El  partido de la  derecha  Alianza Popular ahora Partido Popular, odiaban  a Suárez. Manuel Fraga  siempre  tuvo una relación personal  muy mala   con  Suárez. El propio partido de  Suárez  estaba  formada por familias de cristianos, liberales,  socialdemócratas, antiguos  franquistas y no se  llevaban muy bien entre ellos. Cada uno de  los lideres, de ese  partido querían ser Suárez  y se consideraban,  más  listos y preparado que  Suárez, por eso se  producen todas  esas tramas  políticas. Eso pasa en España en aquella época Todo el mundo quería ser presidente en lugar del presidente.

Usted  hablo con su  interlocutor para  hablar  de  las conspiraciones civiles; o dirigidas por  civiles, para derribar a Suárez por  ejemplo, de ciertas  reuniones que  se hacían en la  agencia EFE. ¿Qué rol jugo  la agencia EFE o don Luis María  Anson?

Las conspiraciones empezaron 1978, porque consideraban que Suárez no era una persona  preparada para  pilotear la  transición. Anson siempre  ha sido un hombre que ha tenido  gusto por la  política en primera  persona. Lo que pasa es que María  Anson como otros  periodistas   muy conocidos  no se conforma  con contar los  hechos, sino que  quieren participar en el poder. No se conforma con contemplar, ni criticar  el poder  o informar sobre el poder,  quiere  ser parte del poder. Ese es el tema de Luis María  Anson de siempre. Anson en esa época no creía  en Suárez, empezó  planificar  confabulaciones.  Tenía  mucha  influencia en el mundo económicos, político, él  movió  todo  aquello para acabar con  Suárez. La agencia EFE, no.

¿Qué  piensa de  Luis  María Anson?

Luis  María Anson sigue siendo, uno de los  periodista a  los que  le sigue gustando el poder. No es él  único que se cree  con derecho  a influir  sobre el poder. El  poder  en el  sentido más amplio.

¿Sé  siente  satisfecho con el  libro, piensa  que  falto  la entrevista al Rey, o  la de Antonio Tejero?

Una  entrevista con Tejero hubiera completado  mucho la  historia, con  preguntas muy  concretas. Seamos realistas,  el Rey no puede  contestar por su  posición. En las  primeras páginas del libro digo, el papel de Tejero  es pequeño, el puede contar   las cosas,  que él vivió y sería interesante conocerlas  con más detalles. Cuando el  Fiscal le pregunta a Tejero por  el 23-F, el  mismo Tejero  le dice Señoría a mí me gustaría  saber algún día  que  fue el 23- F,  él entra en el  Congreso pensando,  que se va  dar un  golpe  militar  y se  va  crear una junta   militar.  Se encuentra  queva  ser  un  gobierno de Concertación.

¿El Rey  contará lo que realmente  paso?

El Rey no estaba informado del Tejerazo, pero de la Operación Armada  sí. Sobre  la  posibilidad  de un gobierno de Concertación, con un militar al frente, estaba  plenamente informado. Sobre la  tomada del  Congreso no lo creo. Nadie  me ha dado  datos, nadie  me insinuado sobre ese tema.

¿Entrevistaría al Rey?

 Si  pudiéramos hablar del 23-F sí y de esas pequeñas  incógnitas que quedan. No creo que el Rey  pueda hablar por su posición.

¿Entonces quedan incógnitas?

Las  incógnitas  que quedan son  pequeñas. Las  grandes  incógnitas del  libros quedan  desveladas.