La dignidad de unas mujeres “arrojadas al olvido de la historia” aunque lucharon por la…

La dignidad de unas mujeres “arrojadas al  olvido de la historia” aunque  lucharon  por  la libertad y contra  el régimen  franquista en los peores años de  España, sale a flote la reedición de “Testimonios de mujeres en  las cárceles  franquistas”, un libro de historia entre la dureza de los testimonios y la crueldad del ser  humano.

Jorge J. Montes Salguero, abogado, Vicerrector de Alumnos de la Universidad Nacional  de Educación a Distancia (UNED) y Consejero Técnico de la Biblioteca Nacional

El ir y venir en la  búsqueda  de sus  investigaciones, Jorge J. Montes Salguero se tropezó con unos libritos, de Tomasa Cuevas, que habían pasado al  olvido, donde se relatan los testimonios de mujeres en las cárceles franquistas  que  pasaron  años en prisión. El académico ha reeditado “Testimonios de mujeres en las Cárceles franquistas”, de Tomasa Cuevas, para  rendirle un homenaje a la autora  y  a la  mayoría  de esa  mujeres que conservaron una increíble dignidad a la hora de ser fusiladas y que se negaron  a ser  humilladas en  público.

Su editor, Jorge J. Montes Salguero, enfantiza que “ha sido editado  por el Instituto de Estudios Altoaragoneses de la Diputación  de Huesca y la UNED y critica a las  editoriales  privadas que  desdeñaron este  proyecto”.

La edición preparada  por  el académico “Testimonios de mujeres en las cárceles  franquistas”, advierte de que se ha  respetado el texto e incluso las fotos originales del  libro. Los tres volúmenes  originales están recogidos en  un  sólo tomo. Llamado  Testimonios de  mujeres en las cárceles  franquistas. Contempla los capítulos; Cárcel de Mujeres 1939- 1949,  Cárceles de  mujeres de Venta, Segovia, Les Corts  y un  tercero capítuloMujeres de la  Resistencia, “hay una  elaboración de edición  muy  costosa, una corrección del tema  y  se  hizo un índice de cárceles y de  las 300  mujeres que dan  sus  testimonios para facilitar  su consulta  a  los  investigadores”, afirma.

Tomasa Cuevas Gutiérrez  es la  autora que recorrió  los distintos  pueblo de España y  recopilo los testimonios de  mujeres encarceladas. Actualmente  tiene 87 años. Vive en  una  residencia de la Generalitat en Barcelona. Por las secuelas que ha arrastrado de las constantes toruturas se encuentra en silla de  ruedas. “Aún es la  mujer  fiera e indomable que entregó  su vida por una causa: la libertad, y que, víctima del machismo y la injusticia  histórica, espera sin  rebelarse, el final  de una  vida olvidada por tantos  y utilizada  por todos”,  enfatiza Jorge J. Montes Salguero.

A los 14 años ingresó al Partido Comunista al llegar  la II República, con el Golpe de Estado participa activamente en la guerra civil,  es detenida  en mayo 1939 y condenada a  treinta años  de  prisión. Pasó por las cárceles de Guadalajara, Durango, Bilbao, Santander, Amorebieta, Madrid y Segovia. En 1944 sale de la cárcel en libertad provisional, con veintisiete años. Inmediatamente entra en las  labores de  resistencia contra  el franquismo en la clandestinidad.

En 1945 es detenida de nuevo junto a su futuro marido, Miguel Núñez fueron sometidos a torturas. Jorge J. Montes Salguero destaca que Tomasa  nunca delata  a nadie, es más, su compañero le envía un mensaje indicándole que dé  los nombres de los que están  ya detenidos, para evitar más  torturas, y ella  le contesta con su ironía y fuerte carácter que no  puede dar ningún nombre: “tengo un problema, yo no me hablo con la policía”. Debido a las  torturas  y a  los malos tratos del comisario Polo, se le  produce una  lesión de columna es recluida en el Hospital de Pedrosa en Santander, donde permanece ingresada durante más de dos años bajo vigilancia. Cuando está curada, con apoyo de los médicos y una monja la ayudan  a escapar  clandestinamente a Francia, donde  hizo una labor de  resistencia y vuelve  a España 1961 para seguir  luchando.

¿Por qué el  interés para reeditar  la obra de Tomasa Cuevas?

Hace como cuatro años: mientras trabajaba en una investigación sobre las  mujeres republicanas,  en la  España  franquista en la  Biblioteca Nacional, me encontré con la  primera edición  de 1982  de  Mujeres en las  cárceles  franquistas de la  Editorial  Casa de Campo de Madrid y  lo firmaba Tomasa Cuevas. Era un  librito con errores de paginación y ortográficos; me llamó la atención los testimonios que incluía; y  la  autora, ya que había  dejado su testimonios personal en un libro imprescindible  para  los historiadores.  En ese momento no sabía quien era Tomasa Cuevas  y  desconocía que hubiera otra edición, o más tomos con  nuevos  testimonio. Eso me llevó al  archivo del PCE, donde  se encontraban los tres tomos. No tuve duda de que había que editar de nuevo este libro de testimonios de mujeres. Manolita del Arco, militante comunista y amiga de Tomasa me dijo que Tomasa  todavía vivía. Ella se había dedicado desde el año 74  a recorrer  España  y como ella  había  sido militante desde muy jovencita de las Juventudes Socialistas Unificadas  y del PSC. Todas sus compañeras que habían  estado con ella en la cárcel y muchas otras se dedicaron a grabar esos testimonios. Lo que se  ha  hecho es reeditar, en un solo volumen,  que contiene 913  páginas los volúmenes de Tomasa Cuevas, están corregidos  y  más accesible a cualquier  investigador.

¿Por qué usted dice que la autora esta cansada que la gente la  utilice?. ¿Ya no cree en la  recuperación de  la  memoria histórica?

Mi relación con ella, en un  primer  momento  fue  muy dura. Me  recibió como una  persona  más que  iba allí  a utilizarla, hay que darse cuenta que es una  mujer que  vive en una  residencia de  la Generalitat de Barcelona, donde comparte una  habitación, para lo que  ha sido ella. Es un personaje, es muy dura, pero estaba  cansada que muchos periodistas fueran allí,  la entrevistarán y  no se  acordaran  más de ella. Cuando le propuse reeditar el  libro, me dijo que no le  iba  interesar  a nadie y que sería una vez más  para ganar  dinero. Ni ella ni yo hemos cobrado  un  sólo euro. Esto  lo hice  fruto de un compromiso político, de  mi vocación y  mi línea de investigación, para la defensa de la  mujer y  recuperar  la memoria de  tantas  mujeres. Ella  nunca  me dio la  autorización, empecé a  trabajar sin  su autorización, sin embargo, cuando  iba a visitarla. Ella  se dio cuenta que  yo  no era como otros.

Estos  tres tomos  publicados en  los años 80 tuvieron  una escasa difusión. ¿Cree usted que hoy en  día  no  pasará  desapercibido?

En aquella  época tuvieron una escasa  difusión. Tuvieron  un  problema  básico, los años  80  es  fruto de ese Pacto de  Silencio. Que se llega en la etapa de la transición, donde  participan  tanto la derecha  como  la izquierda. El  mismo prólogo digo eso  mismo Pacto de Silencio, esta originado en lo que se llamaba los  famosos pactos  de La  Moncloa (Acuerdo entre todas las fuerzas  políticas parlamentarias para arreglar la alarmante situación económica). Para muchos  fue  el olvido y el silencio  de sus torturas, sus años de prisión, su  militancia en la  mayoría de los casos comunistas; era  mejor callar y dejar  pasar nuevas generaciones de líderes. Ha  tenido repercusión, cuando se presento en Barcelona. Todos los medios publicaron  la presentación  La Vanguardia, El Periódico. Esto se hizo en Barcelona, para  hacerle  un  homenaje a Tomasa Cuevas (87 años). Se implico la  Generalitat  asistió Joan Saura, Conseller de  Relaciones Institucionales y Carme Molinero, historiadora, que dirige el Centre d’ Estudis sobre les Époques Franquista i Democráticas, un grupo multidisciplinar de  80  investigadores con  oficina en a la Universitat Autónoma de Barcelona.

¿El olvido  fue  el coste de la democracia?

Esto fue el coste de la democracia, ¿Quién pago ese coste?. Lo pagaron  estos militantes, estas  mujeres  y hombres que han  estado más de  20 años en  la  cárcel

¿Por qué  el  rechazo de las editoriales?

Con las editoriales comerciales tengo buenas  relaciones. No es que  no quieran  recordar el pasado: Es que consideraran  un  libro de 900 páginas que era  una edición  muy cara. ¡No es que no quieran!, es que  pensaron que era muy  voluminoso y  no iba  tener  la  repercusión, una  vez editado. Algunas editoriales me  han pedido de hacer un  resumen de  300 páginas. He considerado que es una  traición  a Tomasa  Cuevas y a cada  una de las  mujeres. Como  voy  a suprimir un testimonio de mujeres que hoy en día están muertas, como voy suprimir  testimonios de mujeres que han dado su vida. No es una obra  literaria  son  testimonios  grabados  y  trascrito.

¿Qué factores han  influido en el hecho que el papel de la mujer en la Guerra Civil y  la posguerra haya sido silenciado?

Creo que hoy muchos  historiadores que estamos en  estudios de género, lo  tenemos   muy  claro. Siempre se ha  potenciado la  labor del  guerrillero, miliciano sin olvidar como mujeres  milicianas,  guerrilleras trabajaron. Si  lo  maquis en  la  posguerra. No hubieran  tenido el apoyo de la mujer no hubieran tenido ninguna posibilidad  y aquello perdurará, porque se ha   silenciado.  Estaban en una sociedad  muy machista  y  no olvidemos, que el Partido  Comunista era  totalmente  machista  hasta tal  punto,  que el  Partido Comunista,  Socialista, es decir,  el  que  llamaríamos e incluso dentro del propio anarquismo. Ha silenciado  mucho a la  mujer, porque  siempre  se  a dicho, el  marido, el compañero o dirigente, que ella  que se dedique a  fomentar a la  familia. Una visión totalmente conservadora, hoy  nadie comparte. Hay escritoras  que se han ocupado de recuperar  la  memoria, y  darle  protagonismo a la  mujer, por ejemplo, en el caso de Teresa Pámies, de Rosa Regás  con su libro “Luna Lunera”  y  Dulce Chacón  con “La Voz  dormida”.

¿Cree que exista una  inquietud general por conocer  el pasado  inmediato y recuperar  lamemoria?

Es el  momento ideal para  hacerlo, porque los últimos años han sido  muy duros para este  país. Los años del PP  han sido durísimos, no solo se ha ignorado esa historia. Hay que  recordar que es una  frase escrita  por el propio presidente Aznar en su  libro “Ocho años de Gobierno”, en la página 88 dice  textualmente “La  revisión permanente del pasado hipoteca  el presente”, pero esto  no es  lo más duro.  Se ha pretendido un acto de indignidad total, que es rescribir  esa  historia con historiadores a fines. Si  repasas la declaraciones de Javier Arenas  o las del PP decían que eso olía a naftalina  y  había que  mirar adelante. Por  una,  razón  muy sencilla si  los protagonistas se nos  mueren  no nos  cuenta lo que recuerdan. Esa es la memoria  histórica, entonces la historia la compones como quieres. Mientras la memoria decía W. Benjamín, la memoria es lo que tú recuerdas del pasado y la historia se puede reconstruir  a partir de esos testimonios.

¿Para cuando su libro sobre Las  mujeres en la república?

Creo, que saldrá este año. Es un ensayo sobre el exilio interior (España) de la mujer republicana, como vivió  la  mujer en España no el extranjero. Espero que salga este año. Lo terminaré este  verano.