Octavio Paz vigente universal
“Contra el silencio y el bullicio invento la Palabra, libertad que se inventa y me inventa cada día” frase de Octavio Paz poeta mexicano de pensamiento contundente, convincente y abierto, el ensayista enfermo de su propia curiosidad, que lo mismo fue capaz de escribir y crear escuela sobre el arte literario, que se interesaba por la política, la historia, la filosofía, la artesanía o los grandes enigmas orientales, que fue provocador y referente de toda una corriente de pensamiento y mago de la palabra. Fue homenajeado en Madrid por sus amigos y discípulos junto a su viuda , Marie- José Paz coincidiendo con la presentación del VIII volumen de sus Obras completas (galaxia Gutenberg/ Círculo de Lectores), titulado Miscelánea y que reúne primeros escritos y entrevistas del autor.
La obra de más de mil quinientas páginas de este tomo que cierra las obras completas de Octavio Paz (1914-1998), más de mil se dedican a reunir una mínima parte de la multitud de entrevistas que concedió el premio Nobel de Literatura de 1990. Tzvetan Todorov, Jean Francoise Revel, Elena Poniatowska, Fernando Savater, Juan Cruz y Julián Ríos son algunos de los interlocutores de un escritor. Los primeros escritos recogidos en la primera parte del volumen son de 1930, cuando Paz tenía 16 años y empezaba a escribir de todo en todos los géneros posibles: poemas fragmentos de diarios, notas de lecturas… Y así hasta los 84 años.
Pere Gimferrer seguidor de Paz desde hace muchos años, desgranó en la presentación de las obras completas aspectos de su obra poética, que para él ” constituye un reto y un ejemplo de dignidad y pluralidad”. Para el poeta Catalán, paz abarca en su obra una amplitud enorme y rica. “Una atención a una enorme variedad de ámbitos morales y su riqueza fue tal que es difícil encontrar antecedentes a la altura. Después, los que le hemos seguido, no hemos llegado a alcanzar muchos aspectos de su mundo”, dijo Gimferrer.
El autor catalán se negó, como hicieron después los demás autores presentes ( Andrés Sánchez Robayna, Nicanor Vélez y Juan Goytisolo), a someter a Paz a un ámbito concreto, a reducirlo a una triste y pobretona clasificación. “Fue un poeta hispánico, pero también anglosajón y oriental y siempre y en cada una de sus facetas, de vanguardia, pero de una vanguardia muy enraizada en lo clásico”, aseguró.
Juan Goytisolo admirador de Paz, se centró en otros aspectos de su obra, “hija”, dijo Goytisolo, “de una curiosidad omnívora”. “Iba de lo americano a lo español, de lo occidental a lo oriental, para él era imposible ponerle puertas al campo. No conozco, en nuestra época, a otro escritor con tal amplitud de miras y saber”, aseguró el escritor.
Su obra surgía de una obsesión crítica. “La creación debe ser siempre crítica y ambas deben fundirse en un mismo empeño, lo que pasa es que en nuestros días a nuestros literatos les falta rigor y a nuestros críticos imaginación”, afirmó Goytisolo. Pero eso no debe hacer a ambos mundo incompatibles.
Marie- José Paz viuda recordo a Octavio Paz diciendo fue generoso con los jóvenes escritores: ” No tenía secretaria, él cogía el teléfono directamente y si algún joven le quería mandar un libro le animaba a hacerlo y si le gustaba, luego le llamaba personalmente, con lo que ellos se quedaban asombrados”. ” Siempre fue generoso y humilde con quienes empezaban”, recordó la viuda.
Antes de su primera edición de sus obras completas en 1991 y supervisada por él mismo antes de su muerte en 1998 señala ” confieso que nunca se me había ocurrido la idea de publicar mis obras completas. La noción misma de obra me era ajena. He escrito y escribo movido por impulsos contarios: para penetrar en mí y para huir de mí, por amor a la vida y para vengarme de ella, por ansia de comunión y para ganarme unos centavos, para preservar el gesto de una persona amada y para conservar con un desconocido, por deseo de perfección y para desahogarme, para detener al instante y para echarlo a volar. En suma, para vivir y para sobrevivir. Por esto, porque estoy vivo todavía, escribo ahora estas líneas. ¿sobreviviré? Ni lo sé ni me importa”.
Octavio paz nació el 31 de marzo de 1914 en Mixcoac, pueblo que ahora es un barrio en la ciudad de México. En 1937 participó en Valencia en el II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas.. A su regresó a México, en 1938, colaboró en la fundación de Taller, revista que señala la aparición en México de una nueva generación de escritores y de una nueva sensibilidad literaria.
En 1943 se trasladó a EE. UU., donde se sumerge en la poesía del modernismo angloamericano. Ingresa, en 1945, en el cuerpo diplomático de México y es destinado a París. En 1962 fue nombrado embajador en la India: hito importante en la vida y en la obra del poeta, presente en los libros tales como El mono gramático, ladera este y Vislumbres de la India, ensayo que colinda con la autobiografía espiritual, la experiencia cotidiana y una apasionada erudición.
En 1968 dimitió de su cargo como protesta a la masacre estudiantil en la Plaza de Tlatelolco por el presidente Gustavo Díaz Ordaz. Desde entonces, Paz se dedicó a su obra y fundó dos importantes revistas: Plural (1971- 1976) y Vuelta (1976-1998) galardonada con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y humanidades en 1993.
Entre otros muchos premios, Octavio Paz recibió el Cervantes en 1981 y el Nobel en 1990. Murió en la ciudad de México el 19 de abril de 1998.
Oda a España, escrito en Julio de 1937 en España, fue recogido en Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España, Valencia, 1937.
Fragmentos:
Sí. Los hechos hablan.
Calladamente hablan
Los duros hechos de esta guerra.
Este cielo nocturno eléctrico, pesado que
Nos hunde los hombros
En su jadeo callado de amenaza;
El abandono de este casa,
Por la que corre el aire ciego
Y habita la parálisis;
La soledad insomne;
El rumor de las voces en tinieblas;
Este muerto que grita en cada esquina,
que vigila la angustia y la renueva;
este silencio desgarrado y negro
y estos duros ojos impasibles,
que esperan ya a la muerte,
son testimonios vivo. Habla.
España, toda España,
Su dulce superficie y sus raíces,
Sus raíces humanas, maternales,
Su verde piel de labrador marino,
Sus anchas manos puras,
España, toda España,
En su silencio habla.
Los hechos hablan, sí.
Pero también las voces.
Estas pobres palabras desarmadas,
Estas palabras frías, ensombrecidas.


