25/8/2008
IDEAS // RAMÓN DE ESPAÑA
Woody Jordi Barcelona
¿Puede una persona inteligente fabricar una obra de arte absolutamente tonta? Después de ver Vicky Cristina Barcelona, la respuesta es sí. Esta supuesta celebración de la vida, este canto al sexo libre y al epicureísmo europeo es de una tristeza espeluznante y solo satisfará a gente como Jordi Hereu, nuestro querido alcalde, quien puede dar por buena la inversión de dinero público en la película. Woody Allen no ha dejado de filmar todo lo que debía: ahora la Sagrada Família, luego el parque Güell, después las Ramblas… Como era de temer, la ciudad que aparece en Vicky Cristina Barcelona es una urbe ficticia, un enclave cosmopolita en el que siempre luce el sol, todo el mundo habla inglés, las personas normales viven en palacetes impresionantes y los bohemios se pegan la vida padre, trabajando a ratos perdidos porque siempre hay una fiesta a la que acudir o una cata de vinos en la que embriagarse de manera elegante.
Fuera de Manhattan, Woody Allen se pierde, como demostró en sus películas rodadas en Londres. En Barcelona, directamente, no sabe dónde le da el aire, para desgracia de sus seguidores y alegría del señor alcalde.
18/9/2008
LA 56ª EDICIÓN DEL FESTIVAL DONOSTIARRA|EXPECTACIÓN FUERA DE CONCURSO|WOODY ALLEN, DIRECTOR DE CINE
Woody Allen: “En Barcelona todo inspira”
A punto de llegar a España tras el exitoso estreno en EEUU, el filme de Allen se verá en San Sebastián fuera de concurso.
- AMADO EN EUROPA NUEVA YORK, 1935 TIENE TRES OSCAR HA RODADO SUS ÚLTIMAS CUATRO PELÍCULAS EN EUROPA
LOS ÁNGELES
–Afecta hasta el punto de tener que cambiar la historia para que se acomode al entorno. Me pasa incluso en Nueva York. Un ejemplo es Annie Hall. Andaba buscando exteriores, vi una casa bajo una noria y en ese momento decidí cambiar el lugar de nacimiento del personaje por esa casa en Brooklyn. En Barcelona fue distinto porque nunca antes había trabajado allí y todo era nuevo para mí, es una ciudad muy exótica y eso hizo que escribiera los personajes y la historia en torno a ella. Fue fácil encontrar algo que contar porque hay tanta historia y diversidad de arte y cultura que en Barcelona todo inspira, cualquier rincón de la ciudad.
–Vicky, uno de los personajes, llega a la ciudad para hacer un máster en identidad catalana. ¿Tuvo tiempo usted de aprender algo sobre eso?
–No, imposible. Cuando ruedas una película no tienes tiempo para nada más. Cuando escribes ficción, usas algunos datos que has recopilado sobre el personaje o el lugar donde se desarrolla la historia y los empleas de forma que sea lo más realista posible. He estado en Barcelona varias veces y con motivo de la película he podido conocerla más, pero no tanto como para percatarme de que muchos actores y técnicos que trabajaron en la película hablaban catalán y no español, insistían en hacer sus escenas en catalán en vez de castellano, pero yo no entendía la diferencia ni lo que eso implicaba. Para el que llega de fuera, España es España, una unidad, una hegemonía, luego descubres su diversidad y su riqueza cultural y también los choques culturales que hay en ella.
–Nunca había dirigido a actores españoles, ¿como fue la experiencia?
–Extraordinaria. No conocía el trabajo de Penélope Cruz hasta que vi Volver. Me pareció brillante, además de estar guapísima y muy sexi. Es una actriz con mucha fuerza, cuando me dijo que quería trabajar en mi película no lo pensé dos veces. Escribí su papel para que pudiera lucir todo su talento. Javier Bardem y ella tuvieron completa libertad para improvisar muchas escenas, en las que hablan en español, hasta el punto de que no supe lo que se decían hasta que llegó la hora del montaje de la película. El traductor que hizo los subtítulos me explicó lo que se estaban diciendo. Eso demuestra el nivel de confianza que puse en ellos.
–A muchos actores les sorprende que apenas se comunique con ellos durante el rodaje…
–Los actores tienen bastante con su trabajo como para que les agobie yo con charlas, análisis y direcciones. Ellos conocen al personaje y solo tienen que interpretarlo cuando llegan al rodaje. Si tienen alguna pregunta con respecto al guión me tienen a mí para responderla o para corregirles si algo sale mal.
–¿Se da eso a menudo?
–Rara vez. Cuando contrato a un actor lo hago porque he visto su trabajo y me parece que reúne las cualidades que busco para el papel. Pero no soy de los que se deshace en halagos, besos y abrazos durante el rodaje. Me limito al trabajo.
Una entrevista al maestro del cine Woody Allen, y un artículo crítico con su película, que se estrena mañana. No todo son halagos para los genios, ya lo sabemos.

