Recientemente se ha aprobado incluir la vacuna en niñas contra el
virus del papiloma humano en el calendario del Sistema Nacional de
Salud español para evitar el cáncer de cuello de útero. En EEUU la
vacunación masiva, aplicada desde 2006, ha dado lugar al registro
público, según recoge el VAERS, de 4541 efectos secundarios entre
ellos 11 muertes y 82 reacciones peligrosas para la vida, síncopes,
convulsiones, síndrome de Guillain-Barré (parálisis), abortos
espontáneos en mujeres embarazadas… Y eso que el VAERS, recoge como
máximo un 10% de los efectos secundarios ocurridos. Otro capítulo a
considerar es el importante regalo económico de la farmacéutica que lo
comercializa destinado al político responsable de la decisión
sanitaria y que sirvió para financiar se reelección. Vacunas
peligrosas y políticos corruptos: temible mezcla.
Clara Jiménez


