
El cine de Hollywood ha tratado muchas veces la política y los políticos sin escrúpulos, aunque siempre dentro de su sentido del espectáculo para las masas, por supuesto, y casi nunca sin acercarse a como se plantean estos temas en Europa, en donde no tienen tantos complejos. También se debe al conservadurismo americano, que impide que se ataquen a los poderosos, sobre todo si estos representan las tradiciones americanas, las más inmovilistas, me refiero. Después de la trágica muerte en accidente de tráfico del político Robert Foster, el cual nunca aparece en imagen –salvo en un enorme retrato de su casa, con una imagen entre inquietante y majestuosa— pero se le invoca como a un dios. El periodista Pat O’Malley (Spencer Tracy) decide ir a la casa de Foster a hablar con su viuda (Katharine Hepburn). Ya allí, se encuentra con gente que se niega a responder a sus preguntas o le reciben con hostilidad. Poco a poco, la admiración incondicional de O’Malley por Robert Foster (cuyo nombre pronuncia con una devoción casi divina) se irá esfumando poco a poco. Es una inteligente muestra de la diferencia entre el mito y la realidad. Lástima que el tono a veces demasiado solemne y grandilocuente con que se quieren mostrar los logros de Foster y las decepciones de lo que hacía en realidad estropee en parte una película con una crítica social aguda. Además, el director y el guionista no quería ir demasiado lejos en la crítica, que afectaba a lo más sagrado de la nación americana. Buenas interpretaciones de la pareja Tracy-Hepburn en su vertiente dramática. La mejor escena es casi al final, cuando la viuda confiesa a O’Malley las verdaderas (y siniestras) intenciones del idolatrado Robert Foster. La película estuvo inédita en nuestro país y sólo se ha visto por televisión, a partir de los años 1970. Me imagino que por razones políticas, ya que era crítica con el fascismo y parecía demasiado liberal para la censura franquista.
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El cinema d’Hollywood ha tractat molt sovint la política i els polítics sense escrúpols, encara que sempre dins el seu sentit de l’espectacle per a les masses, per descomptat, i gairebé mai sense acostar-se a com es plantegen aquests temes a Europa, on no tenen tants complexos. També es deu al conservadorisme americà, que impedeix que s’ataquin als poderosos, sobretot si aquests representen les tradicions americanes, les més inmovilistes,
http://www.imdb.com/title/tt0034936/
Selección vídeos con Spencer Tracy y Katharine Hepburn:
http://es.youtube.com/results?search_query=Spencer+Tracy+Katharine+Hepburn&search_type=&aq=f

