En éste año 2007, de tan malos resultados comerciales para el cine español, pese a algunos títulos de tirón entre el público como la sobrevalorada “El orfanato”, recompensada con ser la película española más comercial en muchos años sino con ser la candidata española a los Óscars, ha habido alguna película que ha hecho recuperar su prestigio a la cinematografía hispana, mientras esperamos a los grandes cineastas (Almodóvar, Amenábar, Trueba…) a que acaben sus nuevas películas o siquiera que empiecen a hacer alguna. Junto a la estimable y muy mal distribuida “Barcelona (un mapa)” de Ventura Pons, Emilio Martínez Lázaro, antaño puntal de la “comedia madrileña” de izquierdas y responsable de la comercial “El otro lado de la cama”, curioso musical que va a tener un “remake” en Francia, cambia de género y estilo para contarnos una historia real, una injusticia colectiva consecuencia del final de la Guerra Civil española: el fusilamiento en Agosto de 1939 de trece mujeres, varias de ellas aun menores de edad, que en un poema se las bautizó como “Las 13 Rosas”. Se les ha dedicado justamente una avenida en el Cementerio de La Almudena de Madrid, en donde fueron fusiladas. La película, con un guión magnífico, del propio director y de Pedro Costa, especialista en recrear sucesos reales de la crónica negra española, y un montón de magníficas actrices, desde Pilar López de Ayala (“Juana la Loca”) a Verónica Sánchez (“Los Serrano”), pasando por la más veterana Luisa Martín (“Médico de familia”), cuenta con mucho realismo pero con gran emotividad la odisea de estas valerosas mujeres y otros personajes que les conocían. El tono podría recordar a la igualmente emotiva “Roma, ciudad abierta” de Roberto Rossellini, otra gran historia de luchadores por la libertad que sacrifican su vida por ella, en aquella contra los nazis. La escena de Luisa Martín corriendo tras el camión en el que se llevan a una de las chicas recuerda a la de Anna Magnani tras el furgón que se llevaba a su pareja. Buena reconstrucción minuciosa de la época, desde la cárcel de Ventas (mi abuela estuvo presa en ella a principios de los años 1940) a las calles del Madrid asolado por la guerra. La banda sonora de Roque Baños es de las que te emocionan, como la de Renzo Rossellini, hermano de Roberto, en “Roma, ciudad abierta”. Todas las actrices bordan sus papeles, y sería injusto premiar a una sola. Se podría dar un premio colectivo. Pocos colectivos en una película han impresionado tanto como los soldados japoneses de “Cartas desde Iwo Jima” o los argelinos de “Days of glory (Indigènes)”. Que películas como ésta sirvan para que tragedias injustas como aquella no vuelvan a repetirse, ahora que se aprueba la Ley de la Memoria Histórica.
LAS 13 ROSAS: * * * *
En aquest any 2007, de resultats tan pitjors comercials per al cinema espanyol, malgrat alguns títols d’estrebada entre el públic com la sobrevalorada “El orfanato”, recompensada amb ser la pel·lícula espanyola més comercial en molts anys sinó amb ser la candidata espanyola als Òscars, hi ha hagut alguna pel·lícula que ha fet recuperar el seu prestigi a la cinematografia hispana, mentre esperem els grans cineastes (Almodóvar, Amenábar, Trueba…) que acabin les seves noves pel·lícules o si més no que en comencin a fer alguna. Al costat de l’estimable i molt malament distribuïda “Barcelona (un mapa) ” d’en Ventura Pons, l’Emilio Martínez Lázaro, antany puntal de la “comèdia madrilenya” d’esquerres i responsable de la comercial “El otro lado de la cama”, curiós musical que tindrà un “remake” a França, canvia de gènere i estil per explicar-nos una història real, una injustícia col·lectiva conseqüència del final de
LAS 13 ROSAS: * * * *
Tráilers:

