PLUMA DE GANSO

“Quien vuelve sobre sus pisadas, no cambia de dirección, sino de sentido” (Delfín Marco)

Zapatero acabado, y su legislatura, muerta.

Ahora se oye que Rajoy para debilitar más la imagen de Zapatero utiliza el argumento de que “esta legislatura está muerta, está acabada…”, que gilipollez, a estas alturas del “entierro” ¿a quien con dos dedos de frente le queda la menor duda de que lo que dice Rajoy no es argumento ni nuevo, ni novedoso, ni contra nadie, sino una realidad patente, viva y constante de un mal gobierno, mejor nefasto gobierno, que no necesita ni quien abunde más en su destierro ni en su entierro?. El propio Zapatero con toda su “orquesta” o séquito de conformistas sumisos incapaces e inoperantes, es quien ha firmado su defunción no sólo presidencial y de gobierno (y no ahora, sino hace demasiado tiempo), sino política, dejando una clara estela de lo que ni se debe hacer en política, ni es de recibo; menos aún, dejando en bragas a un país que las está pasando canutas al desidioso amparo y al arbitraje mas nefasto, de gestión de gobierno, de lo que una nación en pleno desarrollo productivo, de crecimiento y posicionamiento internacional haya padecido nunca jamás.

No es nada nuevo, es obvio, que lo que diga el principal líder de la oposición sea ninguna cuestión de suma importancia, entre otras cosas porque quien está en la oposición es quien está de sobra obligado a utilizar, como en caso contrario lo sería, cuantas argucias le parezcan oportunas, así como, a lejos de colaborar con un gobierno de camuflaje, intentar todo lo intentable para debilitar al adversario; esto, pues, son reglas naturales del juego político, lo que ocurre, es, que la actual situación de nuestro país está bajo los condicionantes más idóneos para que cualquiera con mínimo sentido de la realidad, saque las conclusiones de que Zapatero está acabado y su “obsequiosa” legislatura, muerta. Se acabó el gobierno de la martingala, ya se ha pagado caro peaje por caprichos inconsecuentes. Cuatro millones de parados y una perspectiva dolorosa de repunte económico, así como una política internacional de chiste y una imagen del país muy dudosa de ser seria, son una carta de presentación de debilidad harto suficiente para que el epitafio esté servido, el entierro sea cantado y el país pase del quebranto a la organización, y esto, es obvio o se hace convocando elecciones anticipadas, u obligando el arco parlamentario a hacerlo, al margen de los interesados PNV y CC. El verdadero sentido de estado, o ejercicioo de responsabilidad de estado, no está en la cínica pantomima de erigirse en puntales de un gobierno sin rumbo pendiente sólo de su culo y su prepotencia, el verdadero sentido de responsabilidad de estado, hoy, pasa; he ahí la poca importancia que tiene o escasa relevancia noticiaria la manifestación de Rajoy en cuanto a la muerte de esta legislatura; por disolución de las cámaras y convocatoria de elecciones generales. Ese si es el verdadero deber de estado de un Zapatero acabado.