“…escaño”
Sería una ilusión inconmensurable, sería como llegar a lo más alto, sería como ver cumplidos todos los deseos, digo todos, no, el mayor deseo, ¡sería como tocar el “cielo”!, sería como tenerlo todo a tus pies. ¡Qué gozada!, ¡qué placer!, ¡qué “orgasmo”!, ¿digo “orgasmo”?, ¡no!, ¡que va!, un derroche de “orgasmos”, sería como coronar la torre eiffel, …¡qué va!, sería como estar encima de la llama de la antorcha de la estatua de la libertad, y dominar el mundo. ¡Ay…!, ¡si me dejaran disfrutar desde las chuscas y las pavesas de la llama de la antorcha de la estatua de la libertad, …sería mi propio dueño, si, mío, en mí “intimidad” y “fuera” de ella, …podría tener a buen recaudo todos mis secretos, porque ser escaño es ser tumba, es ser dueño de sudores, olores, inquietudes, nervios, congojas, poder, miedos, valor, engaño, soberbias, hipocresía, cinismo, placer y tumba.
¿Estarán equivocados-as, los políticos-as, y en vez de ansiar ser “ocupantes”, lo que quieren realmente es ser, escaño…? (Nitomarco)

