PLUMA DE GANSO

“Quien vuelve sobre sus pisadas, no cambia de dirección, sino de sentido” (Delfín Marco)

Igualdad hacia el despotismo.

Atrincherado en la duda y el escepticismo; quizás por no ver con la claridad deseada; hace reflexión y evita profundizar en los recovecos de la razón, quién, en el devenir claro de la opulencia festiva del cinismo, y en la euforia de derechos a medida; por estar en situación de privilegio ante la engañosa igualdad, vapuleada para convencer y mimada de soslayo para no desmerecerla, hace balance en duelo a dos sin conocer ni nombrar padrino; a sabiendas de verse vencido; sin llegar a batir; por componendas sucias de negros intereses y beneficios infames, sin ni tan siquiera medir las consecuencias finales de una amañada contienda; por hipócrita; entre igualdad y derechos, vendidos a sectores sociales que por puro egoísmo, administra a conveniencia, utiliza a beneficio, rentabiliza a su protegido favor y deja en clara evidencia la farsa de una igualdad de “oficio”, una burda discriminación de calado antisocial y una marca altiva de despotismo político. (Nitomarco)