Hijos monoparentalizados y “orfandad” institucionalizada.
Porque se consiente y “admite por ley”:
-La sucia trampa, de determinadas perversas madres-custodia, prendida en el dardo venenoso de una falsa denuncia, ampliamente acomodada en parámetros de violencia de “género”.
Porque, sin reparar en hechos, a él, al padre:
-Se le impone, sin pudor, por inercia y de oficio, una orden de alejamiento. Acomodada en parámetros de protección discriminatoria de “género”.
Porque él, el padre, carece de derechos de “género”, y en consecuencia:
-Se le priva, sin miramiento, del cariño de su/s hijo/s, convirtiéndolo en padre por entregas…
Porque ella, la perversa madre-custodia, acreedora de todo derecho de “género”:
-No repara en urdimbres… para obstaculizar los derechos, ya no sólo del padre, sino también de la familia paterna; en aras de deteriorar y si puede ser, romper, cualquier atisbo de cariño entre padre, hijo/s y abuelos…
Porque:
-Él, el padre no-custodio, espera una concesión de Punto de Encuentro, cuya resolución (dilatada en el tiempo) no llega.
Y mientras:
-Un Padre, sin su/s hijo/s. Castigado por ser hombre.
-Un Padre, prejuzgado, sin derecho a presunción de inocencia, por estar enclavado en los parámetros de “género”, hombre.
-Un Padre, sin derechos de “género”, sufriendo en silencio.
-Un/s hijo/s, monoparentalizado/s, despojado/s “institucionalmente”; por hallarse en el equipo de los hijos de la separación y/o el divorcio; del derecho al cariño y cercanía de su padre.
-Un/s hijo/s, expuesto/s a la ruin y antojadiza manipulación afectiva de una perversa madre “de la ley de género”.
-Un/s hijo/s, manipulado/s, que verá/n mañana a un padre “injusto”, desaprensivo, malo…
-Una familia paterna destrozada, y arrollada por el rodillo discriminatorio de una ley de “género”.
… Y la obligada pregunta final:
-¿Hasta cuándo va a durar esta insensatez social, esta conculcación de derechos, y, esta irracionalidad política?
(Nitomarco) Por la Coparentalidad.

