
La última incongruencia política. Me refiero a la más reciente de la ristra continua que nos ofrecen nuestros lúcidos y bien dotados políticos, sea cual sea su bando, que parecen dejar el sentido común colgado del perchero cuando salen de casa camino de eso que se atreven a llamar trabajo.
Esta vez le ha tocado a María Dolores de Cospedal, una de las empeñadas en convertir el noble arte del debate y el razonamiento en pro de la sociedad en simple farfulla mutable según convenga (su compañera Soraya y la opositora Pajín son otras de las abanderadas).
Pues dice la letrada (es Licenciada en Derecho) que si a alguien le gustan los toros no asista, pero que no los prohíban. Bien. Bravo. Aplausos. Y yo propongo:
- Si te fastida que te fumen en el cogote, no vayas a los bares.
- Si no quieres abortar, no lo hagas, pero deja que los demás puedan.
- Si no quieres que te secuestren, no vayas a países inseguros o en conflicto.
- Si en tu ciudad abundan los atracos, no salgas a la calle.
- Si estás en contra de la prostitución, no vayas de putas, pero transinge.
- Si no te gustan las drogas, no las consumas, pero deja hacer.
- Si te causa náuseas la lapidación de una mujer, aparta tu mirada.

