La fiesta de Halloween tiene su origen en Samhain, una de las cuatro grandes festividades druídicas. Los Druidas formaron un sacerdocio celta y vivieron en las Islas Británicas alrededor del año 1000 A.C. La base de su concepción espiritual es la “religión de la naturaleza”, a partir de una observación intensa de la misma, y de las energías supranaturales identificadas con los espíritus (dryads) de sus árboles sagrados.
“Cuando los hombres eran vapor, los árboles también lo eran. Los bosques son más antiguos que la memoria, y el tiempo está almacenado en sus raíces y ramas. La generosidad está en la naturaleza de los árboles, de modo que ábrete, quédate quieto, y recibe lo que imparten”. (1)
Druida significa “El que tiene el conocimiento del roble”, el árbol sagrado por excelencia, y es una representación del sol. El sol recibe el nombre de Fuego de la Creación y es el más poderoso de los símbolos, sin cuya luz no existe la vida. La luz es a la vez Creador y creación, el cierre del círculo sagrado. Por esta razón los celtas hacían de los bosques sus templos vivos.
Pero cada entidad debe ser libre para ser ella misma. Toda la vida es sagrada, no existe la separación occidental entre lo sagrado y lo profano. Esto lo sitúa en una visión integral, holística de la existencia, la cual considera una etapa de aprendizaje. La cadena constante de las existencias (tierra, árbol, ave, bestia, humanidad, héroes, seres y dioses) es un continuo, que se recrea desde dentro de una cosmogonía variable.
El árbol es un elemento primordial en su cultura, su magia, su lenguaje y su vida:
“El árbol es algo más que un símbolo, es un ser vivo, inteligente, dotado de la sabiduría que sólo transmite a los que hablan su misma lengua, testigo enraizado de todos los sucesos que acontecen a través de los tiempos. Es un refugio de poder, santifica el suelo que lo fertiliza y protege en sus ramas a las aves, mensajeras de los vientos, alimenta con sus frutos a las bestias y cobija en su interior a toda clase de seres mágicos”. (1)
En Gaélico, ‘fid’ significa árbol y ‘fios’, conocimiento. En Galés, dichas palabras son respectivamente ‘gwydd’ y ‘gwyddon’. Cada símbolo del alfabeto Celta (Ogham) está representado por un árbol. Algunos árboles son curanderos, otros son guardianes, protectores y otros transmisores de sabiduría.
El templo druida es por tanto la propia naturaleza. Pero siempre tuvieron lugares especiales, algo así como chakras planetarios, donde se reunían (tal es el caso de Stonehenge en Inglaterra, como lo es también Tara en Irlanda, Machu Picchu en Perú, Montségur en Francia, o el Cañón de Río Lobos en España, por poner algunos ejemplos). También hacían santuarios en la naturaleza, especialmente en los bosques de robles, donde agregaban algunas piedras a manera de dólmenes.
SAMHAIN
Samhain significa literalmente “el fin del verano” (del gaélico Samhuinn, pronunciado sou’en, o Sowen). Constituía la tercera y última de las fiestas celtas de la Cosecha y marcaba el comienzo del Año Nuevo Celta.
La noche de Samhain lo que simboliza pues, es eso: el fin del verano, la retirada de la luz del sol por la llegada del oscuro invierno, haciendo que los días sean más cortos y las noches más largas, para volver a invertirse (Renacer) con la llegada de la primavera. Y con ésta, el alargamiento de los días y de nuevo la llegada de la luz, por ello que en mayo los druidas celebraban Beltane, otra de sus grandes fiestas.
Dicho en otras palabras, Samhain no es más que la celebración del ciclo de la vida, el rito muerte-renacimiento (tanto de las cosechas como de los seres vivos) que se ha celebrado en todas las religiones y culturas. Y por ello mismo es que en la noche de Samhain honraban también la memoria de los seres queridos fallecidos: con el objetivo de ayudar a sus almas a encontrar el camino hacia la luz y el descanso.
O sea, que era la noche que honraban a sus muertos, exactamente lo mismo que seguimos haciendo actualmente, la práctica totalidad de las actuales festividades cristianas son adaptaciones “cristianizadas” de ancestrales ceremonias druidas. La muerte suele estar asociada a Resurrección-Renacimiento, y definida como tránsito hacia la Luz en prácticamente todas las religiones o filosofías religiosas.
HALLOWEEN
Tras la cristianización, en Inglaterra e Irlanda el día de Todos los Santos (1 de noviembre) pasó a llamarse “All Hallows’Day” y la noche anterior (31de octubre, Samhain) “All Hallows’Eve” que, por contracción, pasó a convertirse en el Halloween que festejamos hoy día. Halloween a día de hoy no es más que el recuerdo desvirtualizado de una vieja tradición ya obsoleta, y espiritualmente desaparecida en pro del consumismo, al igual que está sucediendo con la Navidad. Las cosas son y están como esta sociedad de consumo nuestra ha querido que sean y estén.
© Sarah Mc.
(1)El Druida. Morgan Llywellyn.
Druidas . Sarah MacLeod.

