El Seprona está investigando la fumigación de un posible sulfato para viñas por la pedaníaANA MARTÍNEZ/ALBACETE
La
Asociación Protectora de Animales y Plantas Arca de Noé de Albacete
presentará hoy ante el Servicio de Protección de la Naturaleza
(Seprona) de la Guardia Civil, una denuncia por el supuesto
envenenamiento masivo de gatos y perros en el Villar de Chinchilla.
Al
parecer, y según informaron ayer fuentes del Arca de Noé a La Verdad,
el Seprona lleva más de una semana investigando la posible fumigación
de un veneno contra las plagas de las viñas, un sulfato para majuelos
que ha podido ser rociado por la pedanía chinchillana y que ha
provocado la muerte de decenas de animales, tanto abandonados como
domésticos. La Asociación Protectora de Animales relató ayer que uno de
los vecinos del Villar de Chinchilla alimentaba a una colonia de gatos
y a los perros que deambulaban por la pedanía, la mayoría de ellos
abandonados el pasado verano debido, principalmente, a la cercanía de
la localidad a la autovía del Levante.
Según parece, este vecino
ha venido recibiendo amenazas por dedicarse a alimentar a estos
animales abandonados que han ido apareciendo muertos en las últimas
tres semanas debido a la fumigación de veneno, que también ha causado
la muerte a todos perros y gatos domesticados.
La Asociación
Protectora de Animales de Albacete dice tener constancia de que otro
vecino del Villar, afectado por este envenenamiento masivo, ya ha
presentado una denuncia ante el Seprona, que están investigando las
causas del suceso.
Contra el maltrato animal
Por
su parte, el Arca de Noé anunció ayer que presentará hoy otra denuncia
ante el Seprona contra el maltrato animal, al tiempo que hizo un
llamamiento a toda la sociedad albacetense para que se anime a
denunciar este tipo de acciones, penadas por ley.
Aunque las
cifras son muy difíciles de determinar, los vecinos que han denunciado
esta actuación ante la Asociación Protectora de Animales calculan que,
al menos, han muerto entre 9 y 10 perros y «muchísimos gatos», la
mayoría de ellos pertenecientes a una colonia incontrolada que vagaba
por la pedanía, pero algunos con dueños y domicilio conocido.
Los
efectos del veneno esparcido por las calles, rincones y solares del
Villar de Chinchilla se empezaron a notar hace tres semanas con la
muerte de los primeros animales, aunque sus nefastas causas se siguen
produciendo hasta ayer.


