En respuesta a Albert Ollés y Lluís Antón Baulenas: Historia de gatos de la calle -3

Mucha gente, especialmente el Sr. Albert Ollés ySr.Lluís- Antón Baulenas, cree que los gatos viven felices en libertad y tenemos otras cosas más importantes que hacer. Aquí están historias reales de los gatos de la calle, por si esta gente quiere compartir la felicidad de estos felinos, vivir como ellos bajo las mismas condiciones.

Historia de los 3 gatos de Fabiola

Mis tres gatas han venido de la calle:
1) La primera la abandonaron de una casa, la encontré hambrienta y llena de garrapatas……..

A mi pareja no le gustaban los gatos…hasta que ella, abandonada, me miró desde arriba del árbol……estaba famélica, su pelo pegoteado y muerta de hambre. Comencé alimentándola en la calle, hasta que un buen dia subió conmigo al departamento. Entonces Carlos me dijo: ‘esa gata está sucia, no puede quedarse acá’.- No te preocupes, que ya se va…Y al dia siguiente, la RinRin se apoderó de nuestras vidas: subió conmigo al departamento, la bañé y desparasité…Carlos protestó, pero ella lo hechizó… llevamos ya dos años compartiendo la vida, las penas y las alegrías…y la RinRin nos re-hechiza, día a día.

2) La segunda, cachorra y preñada vivía en la calle, hasta que me la llevé para que no sufriera ella ni sus cachorros, la esterilicé y los cachorritos se fueron a diferentes hogares, todos esterilizados.
Se llama La Mutter, mi Blancura Gatuna. La blanquita era pequeña, apenas una cachorrita…andaba sucia, hambrienta y con cinco críos en su vientre…Y la vimos en la calle y le dimos pizza y miré a Carlos con ojos entornados y tristes y le dije “¡Pero mirala si es pequeña y estápreñada e indefensa!!!” …y la llevamos a casa, y allá conoció el amor y un hogar…y parió sus cinco críos… pero repentinamente enfermó de gravedad…(¡Pero tienes que viviiir!¡Yo estoy contigo, amiga no te me vayas!! …Sufrió tanto mi blanquita! Un tratamiento médico tortuoso, la lejanía de sus gatitos (que tuve que asumir yo y amamantarlos ycriarlos )…Pero después de tantas cuitas vino el milagro! mi gata sanó! y vivió y pudo criar a sus gatitos como ninguna gata!!! Hoy cada uno de esos cinco están en sendos hogares, regalones como ningún crío…y ella vive lejos del hambre y el frío, consentida y feliz…está tan feliz, que canta!!! Cuando duerme, hace unas melodías y luego me mira con sus ojitos entreabiertos, embrujándome y dándome a diario la alegría de vivir conella…esta gata me bendice con su magia y su cariño

3) La tercera, lloraba en la calle mientras pedía comidaa los turistas: ellos, le daban patatas fritas mientras ella les ronrroneaba y comía: subió conmigo al apartamento para no bajar nunca más sino a sus horas con
la veterinaria.

Otra vez crié 12 cachorritos (6 aún con su ombligo después de ser paridos y abandonados en una bolsa en plena lluvia) todos abandonadosen diferentes lugares. En dos meses que los tuve conmigo vi a unos morir y a otros salir adelante… 

En Roma, tuve que llevar a eutanasiara una gata que su “dueño” abandonó en la calle… la pobre “Diva” vivíabajo un coche, de las sobras que los vecinos le lanzaban por la ventana y bebía de un sucio pote plástico el agua tibia por el calor delverano. Cuando logré atraparla y que la revisaran, tenia un tumor tangrande en su hociquito que hubo que eutanasiarla pues no lograríasobrevivir en la calle (http://fabiola.cl/blog/archives/10)…

Allí trabajé en un refugio maravilloso (donde los gatos mayormente venían de abandonos “caseros” y de la calle: gatitos mancos, ciegos,cojos por la crueldad humana: gatos con el cuerpo lleno de balines que algún psicópata (espero que adulto) le disparó, gatos envenenados, apaleados, quebrados… y la gente dice “LOS GATOS VIVEN BIEN ENLIBERTAD, EN LA CALLE”: estoy segura que así sería, si las personas y su estúpida insensibilidad no existieran. Pero mientras deban convivir, los gatos se llevan la peor parte.”