Malasaña y el botellón

Nuestro querido alcalde, el Señor Gallardón, debería hacer un pequeño paréntesis en su calendario de inauguraciones y explicar qué va a hacer para remediar el problema del “botellón”. Lo de Malasaña es sólo la punta del iceberg. No es un hecho aislado: los vecinos de Malasaña y de otros muchos barrios de Madrid llevan años soportando este calvario, aguantando que los vándalos les orinen en las puertas, les rompan los coches, con un ruido infernal durante toda la noche. No sé por qué sólo había 20 policías municipales en Malasaña en la noche del lunes. Si es por falta de presupuesto para aumentar la plantilla de policías, habría que decirle al señor Gallardón: ¿Por qué se ha gastado tanto dinero en comprar la Ciudad Deportiva del Real Madrid? ¿Para hacer negocios con Florentino Pérez y sus amigos? ¿Se ha parado a pensar cuántos policías se podrían contratar con el dinero gastado en esa operación?