¿Desconocidos?

Camino, miro hacia delante, no diviso más que rostros desconocidos, camino sin horizonte…

Rostros tristes, alegres, inocentes, astutos… Todos ellos tienen algo en común: dos ojos, una nariz y una boca.
“Cada rostro una vida”, pienso, guardo silencio, “con desconocidos no hablo” me digo, ¿y si alguien que no me conoce me saluda, ¿le contesto? lo pienso… Por educación si, por prudencia no.

Y si no contesto, ¿se enfadará? más que enfadarse se ofenderá… Pero que más da si no lo conozco…
Rostros que vienen y van, miradas que me incomodan, no son bellas… “Esos rostros esconden algo”, me digo a mi misma, “esos rostros no son de fiar”.

¿Y en quién puedo confiar hoy día? si el enemigo se hace tu amigo y tu amigo resulta ser tu enemigo.
Déjame, no quiero confiar en alguien que puede dañar mi corazón, mi mente, prefiero seguir caminando y pensando si vale la pena mirar atrás o no.

*Producto de mi imaginación, quizá intenta ser un reflejo de aquellas personas que forman nuestra sociedad.