El Jueves pasado entraron en la casa de un Activista antiprohibicionista con una orden judicial y se le llevaron todo el cultivo. Lo increíble del asunto es que la orden judicial fue generada por una foto que publicó la revista Yerba, en la que el cultivador salía a cara descubierta delante de su cultivo.
Bluebeni es el ‘nombre de guerra’ de este activista, al que conocemos en AVE María desde hace años. Siempre tuvo buena marihuana, de la mejor, pero nunca la vendió.
¿Por qué regla de tres un juez entiende que alguien que da la cara en una publicación enseñando su cultivo lo hace con ánimo de delinquir? No se da cuenta su señoría que este hombre no se esconde. ¿No es suficiente evidencia salir a cara descubierta en una publicación del sector cannábico como para que un juez deseche la versión que le facilitan las fuerzas de seguridad?
Encima la Guardia Civil en su nota de prensa le acusa de vender droga en los colegios. Y meten la cifra de 71 plantas como si eso fuese demasiado: De las 71 plantas, 12 ó 15 en floración, 20 ó 25 en crecimiento, 30 ó 40 en fase de germinación o clonación…. en fin, lo que tiene en su casa cualquier cultiveta para autoconsumo.
Espero que esta nota de prensa le salga bien cara a la guardia civil y a los medios de comunicación que la han publicado, porque no estamos ante un narcotraficante. Han metido la pata hasta el fondo y lo han tenido durmiendo en el puto suelo, sin colchoneta ni nada parecido, durante dos noches. ¿De verdad eran necesarias 48 horas para llevar a Bluebeni ante el juez?
Encima, en la prensa de hoy insisten, el abogado de Bluebeni debiera exigir rectificaciones a ‘La Voz de Galicia’ y una cara indemnización. No hay derecho.


