cerca de 4.000 personas pasaron por el pabellón en respuesta a la cita del RCN-NOK
El festival contó con las actuaciones de Kiko Veneno, Raimundo Amador y grupos locales como Dikers o Khamul.

(Plantas de ‘maría’ que engalanaban el frente del
escenario del Anaitasuna durante la actuación de
Tonino Carotone.Foto: javier bergasa)
pamplona.La marihuana, el reclamo de la legalización de su consumo, llenó el Anaitasuna de música la pasada noche del viernes; de música y reivindicación, de un marcado espíritu favorable a la despenalización del consumo de cánnabis y de apología del libre pensamiento al respecto. Y de ingentes dosis de buen rollito -además de lo dicho-… y de humo, toda vez que, claro está, éste también estuvo presente.
El presente macroconcierto, concebido como el plato fuerte de una jornada de “desagravio cannábico”, fue organizado por la RCN-NOK, Representación Cannábica Navarra, partido creado con el fin de aportar protección al consumidor y tratar de plantear soluciones frente a los efectos derivados de la prohibición de su consumo en Navarra. Presentado por Karra Elejalde, director y guionista de Año mariano(qué mejor maestro de ceremonias) el acceso al pabellón fue libre previa retirada de invitación, siendo las entradas gratuitas como reconocimiento a todos los cannábicos que han sido expulsados, cacheados, detenidos, multados y en ocasiones encarcelados durante décadas incluso o cerrados sus negocios, tal y como señalaron recientemente los promotores del acto.
La velada comenzó alrededor de las 17.50 horas con unas palabras a cargo de un engalanado Elejalde: “Si yo cantara saetas, saetas te cantaría, pues le encanta que le cante saetas a mi maría”, (recibidas por el todavía escaso público con aplausos). Y a continuación, ante un pabellón semidesierto que poco a poco comenzó a coger color, comenzaron las actuaciones propiamente dichas, las cuales se iniciaron con la salida de Caldito al escenario. Un escenario presidido por carteles de RCN en los que se podía leer el eslogan “Sembrando libertad, plantando cara”, y en cuya parte delantera se podían contabilizar hasta 22 creciditas plantas de maría; por cierto , añadiremos que la misma estaba presente incluso en el espacio aéreo del pabellón, a donde habían sido elevadas por globos.
Caldito anda en la actualidad inmerso en la presentación de Vagos y maleantes, su segundo CD: un disco en el que la rumba se mezcla con el reagge, el flamenco y el rock, dando un resultado original cuando menos, con duende y salero, a caballo entre Pata Negra, Triana, Camarón y Bob Marley. Tras una nueva comparecencia de Karra Elejalde, que presentó de forma elogiosa a las diversas bandas, llegó el momento de No siempre, banda mallorquina en activo desde 1999, y una de las mejores exponentes del hard core melódico que se está facturando en el Estrado: así lo dejaron entrever mediante unos temas ricos en guitarras de lo más activas durante sus tres cuartos de hora de actuación, el mismo tiempo que el resto de los grupos durante las primeras actuaciones de la noche.
Y a continuación, ante un tercio largo de entrada todavía, un público tranquilo y preferentemente joven, los primeros representantes locales a escena: Khamul, banda que no puede faltar en un evento de estas características a la vista del estilo que practican: metal core cannábico en sus propias palabras. Khamul es uno de los valores en bruto -y nunca mejor dicho- de la escena y que además nos sorprendió con la presencia de la zíngaraMari Fé a la voz en dos canciones: una de ellas una versión más que apropiada en la noche de ayer Aquí huele como que han fumao,de Koma. Bien los de Burlada, aunque en honor de la verdad diremos que a estas horas había más ambiente en torno a los puestos de merchandising marihuanoque en la cancha.
Pese a todo, dejaron el terreno más que preparado para Dikers, los siguientes en actuar, banda que una vez más nos sorprendió con la entrega y el aplomo acostumbrado en sus espectáculos.
Tras una nueva comparencencia del maestro de ceremonias, sobre las 22.00 horas saltó a escena Tonino Carotone, el antiguamente conocido como rey del vodevil. Lo hizo acompañado por seis músicos, Piluca a las voces entre ellos, ofreciendo, después de más de tres años de ausencia de su ciudad, una actuación tan sui generis como él, verdaderamente.
Finalmente, sobre las 23.00 horas comparecieron los pesos pesados del cartel: Raimundo Amador y Kiko Veneno juntos, quienes dieron lo mejor de sí antes de dejar el escenario a UGE. Bajo esta denominación encontramos a un ex guitarrista de Extremoduro, embarcado actualemte en su carrera solitario.


