Es una pena que con tanta tecnología todavía no podamos distinguir los olores a través de la red. Aunque tal vez mejor, porque seguramente se os haría aún más la boca agua viendo este chorizo y longaniza frito que me comí ayer, día de jueves lardero. Día que lo celebré junto con dos amigas sorianas que me invitaron a su casa y me contaron que en su tierra también es típica esta fecha, aunque con la diferencia de que allí lo acompañan con un huevo frito y una patata asada.


