Cuando paramos goles como Casillas.
Vanessa se había levantado hacia una hora y ya secándose de una breve ducha comenzaba a inundarle el café recién hecho, la ropa estaba preparada como todos los días se pondría el uniforme del museo, y después descansado en una silla estaba lo que se colocaría por la tarde para ir a ver un partido de fútbol, la verdad que la idea no le era muy atractiva, pero todo fuera por la amistad, a su amiga debía ir a trabajar como todos los días con la peculiaridad que en el bar en que trabajaba hoy estaría repleto por que había un partido de esos de máximo riesgo, por lo cual una que solo era de un equipo que claro esta que no jugaba debía que estar allí de apoyo moral…
Cuando llego de regreso de el trabajo, estaba más quemada que las tostadas que había dejado su compañera de piso olvidada en un plato… quemada, por lo visto eso de ir de excursión ahora era tan distinto a cuando lo hacía ella de pequeña, ahora había unas máquinas infernales llamadas… móviles, y los cuatro chulitos de la clase se habían pasado con esos cacharros con la cámara, intentando hacer fotos de su cuerpo , ella había evitado y esperado la oportunidad adecuada para hacerle pasar un mal rato a estos, y esto paso cuando dejo unos minutos los vio entrar en el baño y contó los segundos necesarios para saber que los pillaría en una postura inadecuada(con las manos ocupadas) y entro con móvil en función video cámara…
De nuevo en la ducha dejo que se relajara lo suficiente para enfrentarse a un bar repleto de hombre junto a varios de sus mejores amigos, fútbol y cervezas…
Cuando entro en el local, hizo un gesto a su amiga que estaba detrás de la barra en aquel momento despachando las comanda que en su mayoría era la misma, cerveza, como pudo se hizo un hueco entre dos que por la vestimenta seguramente eran de equipo contrario, por lo cual ella paso a ser el muro de Berlín, su amiga le sonrió mientras le coloco el té helado que era como una frágil mariposa entre fornidos zánganos…
Con mucho cuidado saco una mano para poder beberse el liquido de color ámbar , sin que rozara a su vecino de asiento que estaba acordándose de la familia de alguien, cuando estaba a punto sus labios de tocar el borde del vaso sintió como un liquido le caía literalmente encima, sus ojos miraron a ver quien era el causante de aquel baño espontáneo y era un energúmeno que estaba como no a su lado, él que era muy educado acordándose de los familiares al notar que el vaso que tenía en la mano estaba vació , miro donde podía estar su “birra “, encima el tío tenía todo el poco aplomo de sonreírle después de que ahora apestaba y parecía que era la ganadora de mis camiseta mojada, pero no hizo además de disculparse encima , siguió viendo el dichoso partido , así que cuando estaba apunto de cantar de nuevo un gol de su equipo lo bautizo en el nombre de capullo de fútbol, con un golpe que se escucho entre las voces que allí había se dirigió camino hacia la puerta…
Con un cabreo que tenía encima que si le ponen el dichoso conejito del politono lo hace al ajillo sintió una mano en el hombro, si se volvió, copio la mano e hizo que el dueño de esta terminara en el suelo, ante sus piernas, era él que había bautizado empezó a sentir remordimientos por lo que acababa hacer, pero cuando iba a darle una disculpa va el tio y suelta…
J-Si es del Real Madrid el tanga-menos mal que apareció su amiga que la retuvo si no le arregla la cara sin tener que pasar por un quirófano…
El día había sido de órdago, los niños la ducha y después lo de su ropa interior, al de salir de la ducha por tercera vez, como siguiera así comenzaría a salirle agallas, escucho el tono de su móvil , un mensaje , seguramente sería la amiga del bar, preguntándole como estaba con la toalla puesta como única vestimenta y con los rizos de su cabello , de los cuales aun caía alguna gotas sobre sus hombros, no podía negar que estaba más tranquila hasta que abrió el mensaje:
J- lo siento, fue por el partido, espero que me des una oportunidad de disculparme en persona, el del tanga…
Si fuera sido descrito por un locutor, no había duda fueran dicho que por el aire había volado algo hasta terminar estrellándose en el sofá del salón, menos mal que aún enfadada tenía buena puntería…
Final en >> Irlhadia, el mundo mágico de los sueños


