

¿A qué familias se refiere el Sr. Astiazara? Debemos suponer que a la de los privilegiados jugadores, porque los aficionados que se reúnen en un bar para ver el “deporte” rey en nuestro país no pueden pagar el precio de las entradas y mucho menos los canales de pago codificados para ver los encuentros de los equipos de primera división.
¿Se han preocupado en todos estos años en tener estadios llenos a precios asequibles o prefieren verlos vacios? No todos los clubes son de primera división ni tienen al ayuntamiento de su ciudad detrás para ir tapando sus deudas con recalificaciones de terrenos y ayudas con dinero público. Tampoco todos reciben ingresos extra por publicidad o patrocinadores.No todos los clubes pueden pagar grandes fichas a sus jugadores. Ahí tenemos el ejemplo del Club de Alcorcón después de jugar contra los jugadores multimillonarios del Real Madrid y ganar por 4-0 muchos madrugaron para ir a sus trabajos.
Además, no se trata de elevar del 24% al 43% el tipo de IRPF de los extranjeros con rentas de más de 600.000 euros, como pretender transmitir a la opinión pública, en realidad se trata de igualar la fiscalidad para los privilegiados “trabajadores” del mundo futbolístico que cobran salarios estratosféricos por darle patadas a un balón que mueve una cantidad desorbitada de dinero. Y de paso arrimar un poco el hombro por parte de los que más tienen que los de abajo ya contribuimos tanto que ya no podemos más.
Si estos poderosos señores del balompié paralizaran la competición, sería la primera vez que una patronal indujera a la huelga a sus trabajadores y más con el surrealista motivo de mantener una desigualdad de trato entre sus empleados por realizar el mismo trabajo.

La Liga de fútbol ese privilegiado organismo opaco a la realidad de la sociedad, quiere paralizar un torneo que cada vez tiene menos de deporte y más de negocio. Con unos clubes endeudados y por otro lado unos jugadores “estrella” cada vez mejor pagados. Por lo tanto se anteponen los euros al espíritu de la competición. Aquí lo importante no es competir sino llenarse los bolsillos a cualquier costa. ¿Por qué se preocupan tanto? Acaso no tenemos la selección campeona de Europa, un referente mundial que no deja de batir records. ¿No hay grandes figuras de nuestro deporte jugando en equipos europeos? ¿Por qué ese trato diferente aquí cuando se ha demostrado que tenemos jugadores de tanta valía o más que los que importamos a precio de oro? Muy sencillo, se trata de hacer caja. El mercado internacional. La venta de, camisetas, derechos de imagen, marketing, televisión… millones de aficionados que siguen la liga española porque aquí se encumbra a sus jugadores como los mejores del mundo por el simple hecho de ser los mejores pagados del mundo.
España es el país con menores costes fiscales para los futbolistas extranjeros.
Por eso todos repiten la misma frase, “siempre he soñado jugar en la liga española”.
La “Ley Beckham” en un principio estaba “pensada para científicos” y no para “el beneficio de los futbolistas”, era una iniciativa esta iniciativa fiscal partió con el objetivo de hacer más atractiva España para la captación de ‘cerebros’ extranjeros, como científicos, aunque ha sido el mundo de los ‘cabezazos’ el que más partido le ha sacado para convertirse en una de las mejores ligas del mundo.
El fútbol está considerado un deporte de ”interés general”, que expliquen qué intereses son esos, ¿los económicos?, de los que se benefician unos cuantos o los de un espectáculo deportivo que son los que mueven a los aficionados. ¿A dónde van a parar todos esos millones que se recaudan cuando los equipos de categorías inferiores no pueden ni comprar balones?
Si son profesionales el régimen especial de impatriados va en contra de los derechos de igualdad; a mismo trabajo mismo salario. En esto de las retribuciones siempre habrá ciudadanos de primera y resto de categorías como en el mundo del fútbol y, que conste que hablo de; “mismo trabajo mismo salario”. Ya se sabe que no se valora lo mismo al defensa que corta 15 pases de gol sube y baja la banda como al delantero que se pasa el partido viviendo en área del equipo contrario para empujar el balón a la red y acabar máximo goleador de ingresos.
Supongo que habrá quien piense que no debe cobrar lo mismo una superestrella que “otro” jugador del equipo. Pues yo opino que por muy desequilibrante que sea un jugador sin el resto del equipo no es nada.
Ya era hora que se pusiera coto a los privilegios fiscales de los futbolistas extranjeros.

Por mi parte si paralizan la liga, espero que no lo permitan, requiero a los estamentos oficiales que impongan una sanción ejemplar para que estos prepotentes se lleven un buen varapalo económico, que es lo que más les duele; la pasta. Y no precisamente la italiana.


