Año tras año, patronal y sindicatos pactan la negociación de los convenios colectivos. Según datos del INE, se traduce en que 5,1 millones de asalariados, el 35% del total, no cobra ni 1.000 euros brutos al mes.

Un estudio elaborado por Watson Wyatt confirma la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. Esta consulta realizada a más de 300 empresas españolas, muestra la evidente situación de sueldos precarios.
Nunca se habla de subidas salariales concretas, sino de tener en cuenta la inflación y aplicar también a los sueldos las mejoras de productividad.
Hace años siempre era mejor el convenio de empresa que el sectorial. Ahora hay grandes almacenes, por ejemplo, que tienen beneficios enormes y sueldos de miseria”, y empresas que firman convenios propios para ir a peor.
La supervivencia suele venir de la mano de las horas extra y de la propia sensibilidad del empresario que ‘regala’ complementos salariales ‘en negro’ que distan mucho de los derechos del Estado del Bienestar. Ocurre con muchas empleadas de hogar, de gasolineras, de las antiguas ‘Todo a
Es injusto cargar todo el peso de la recesión a los salarios. Poner como tope al ‘mileurista’ y negociando los sueldos siempre hacia abajo, no es la mejor medicina para crear confianza, fomentar la productividad y potenciar el consumo.
El IPC, ya no es un indicador valido y las cláusulas están obsoletas, hay sectores que ni siquiera cuentan con revisión salarial. Las subidas se quedan insuficientes y los sueldos no pueden competir con la inflación.
Las recomendaciones se pierden en el olvido.
Mientras el coste da la vida avanza sin freno, muy por delante de la remuneración que reciben los trabajadores.

