Las víctimas de la crisis económica y el desempleo siempre son las mismas. De los años de bonanza económica, los empleados han recogido un fruto difícil de digerir; una enorme perdida de poder adquisitivo. Los derechos del trabajador después de un siglo de sacrificios, se están evaporando y los sindicatos no son eficaces, han perdido el espíritu de lucha de clase reivindicativo y se acomodan al ritmo de los beneficios empresariales.
Los dirigentes sindicales ya avisaron a los empresarios de que no piensan aceptar que “se socialicen las pérdidas” económicas, cuando llevamos años de creación de empleo poco estable y baja calidad. El trabajo y un salario digno es un derecho constitucional. Entonces porque cada 1ªº de mayo hay que salir a reclamarlo en la calle…

¿Dónde estaban cuando se instauró el actual sistema de contratos basura?
”Los objetivos de la próxima negociación colectiva van a ser la mejora del empleo, conseguir más igualdad y defender el crecimiento de los salarios bajos, “sobre todo los que no llegan a los 700 u 800 euros” en sectores como la hostelería y los servicios sociales.
Asegurando llevar esta reivindicación hasta el final, sin un paso atrás
“No pagar bien a los trabajadores es atentar contra la primera riqueza del mundo”
Palabras muy aplaudidas en manifestaciones pero poco efectivas en una mesa de negociación colectiva.

