Menudo cabreo se ha pillado el sr. Cascallana, Alcalde de Alcorcón, cuando se ha enterado que la Comunidad de Madrid no va a ampliar la línea 10 hasta Móstoles. Las pretensiones del Ayuntamiento de Alcorcón (PSOE), y un poquito las del Ayuntamiento de Móstoles (PP) era que desde Puerta del Sur continuase viaje pasando por el Ensanche Sur de Alcorcón, de ahí entrar por Villafontana, y terminar en Móstoles Central. De esta forma existirían tres formas de llegar hasta Cuatro Vientos desde Móstoles: vía línea 10, vía línea C5 y vía línea 12 con transbordos.
No digo que no haya que pedir nuevas infraestructuras (“ante el vicio de pedir…”), pero seamos realistas, quizá sería rizar el rizo tener tres líneas ferroviarias hasta Móstoles. No digo que Alcorcón deba tenerlas (las tiene y ahí están), pero hay que saber medir las demandas y la posibilidad económica de todo Gobierno. Las mega-ampliaciones del Metro se han acabado: el dinero ha llegado a su fin, Mintra no puede endeudarse más, y los metros ligeros los están construyendo y administrando empresas privadas, así que olvidemos la época Gallardón y su MetroSur.
Cascallana debería quizá proponer a su colega Esteban Parro, Alcalde de Móstoles, la construcción de un tranvía/metro-ligero como ha hecho Parla, con una financiación conjunta entre las tres administraciones. Un sistema urbano que podría unir todos los barrios de Móstoles con Puerta del Sur en apenas 15 minutos, y que permitiese que el Ensanche Sur tuviese su salida a Madrid sin necesidad de coger el coche.
En fin, todos los políticos piden, piden, pero ninguno ofrece, que paguen otros, que con mi dinero ya me encargaré de gastármelo en otras cosas. Luego nos quejamos de los Estatutos, si resulta que todos somos iguales.


