El escandaloso silencio de ZP sobre la muerte del Papa

Me parece profundamente vergonzosa la actitud del presidente del gobierno al negarse a manifestar una sola sílaba de pésame público por el fallecimiento del Pontífice.
Esta actitud contrasta no sólo con la totalidad de dirigentes democráticos del mundo que si lo han hecho sino incluso con dirigentes que por su religión o cultura no tendrían motivos para ello, como los presidentes egipcio, turco, sirio o el iraní Jatami, que durante tres días consecutivos ha manifestado sus elogios públicos al Papa.

Como también lo han hecho tiranos como Castro o Chávez o cabecillas de grupos terroristas palestinos.

Con esta actitud, propia de un progre adolescente, que confunde por ignorancia ser presidente de un país aconfesional con su propia ideología anticatólica, Zapatero no sólo se pone al margen de la comunidad internacional y evidencia su pequeñez como estadista sino que desprecia abiertamente siglos de nuestra herencia cultural y los sentimientos de millones de españoles.

Por si no esto fuese bastante, los líderes del progresismo catalán y socios de su gobierno no se han recatado en mostrar su desdén hacia el Pontífice negándose a secundar el minuto de silencio que por su fallecimiento había decretado el presidente del Congreso. Maragall por su parte, que no tuvo inconveniente en desplazarse a Macao con una troupe de altos cargos de la Generalitat, Carod incluido, para hacerse la foto con la bandera independentista de la selección catalana de hockey parece que va a negarse a asistir a los funerales del Papa. Decididamente estoy avergonzado de tener gobernantes como éstos