Medidas contra las pensiones públicas y contra la dignidad reactivación del neoliberalismo salvaje en la Moncloa

Medidas contra las pensiones públicas, contra la dignidad reactivación del neoliberalismo salvaje en la Moncloa

 

El director de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno vuelve a cargar contra las pensiones públicas


El nuevo hombre de confianza económico de Zapatero, David Taguas, vuelve a plantear la necesidad de recortar las pensiones públicas en un nuevo “estudio” hecho a medida de los intereses neoliberales de la gran banca y los sectores financieros, de los cuales procede: alargar la edad de jubilación, ampliar el período de cálculo de la pensión…




David Taguas, el último fichaje neoliberal de Zapatero


El peso del gasto en pensiones contributivas se duplicará en 2050




El peso del gasto en pensiones contributivas sobre el PIB se incrementará “entre siete y once puntos” en las próximas cuatro décadas, y duplicará así su nivel actual, de forma que “el mantenimiento de la autofinanciación exigirá emprender reformas paramétricas en respuesta a esta evolución”.

Así lo suscriben el ex subdirector de Servicio de Estudios del BBVA y actual director de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno, David Taguas, y el economista del mismo departamento, Ángel Melguizo, en el informe “Las pensiones públicas en España: Cinco principios básicos para el debate” publicado por el Colegio de Economistas de Madrid.

Los autores sostienen que pese a que la situación actual de las administraciones de la Seguridad Social “es muy favorable” y que, previsiblemente, el superávit de sus cuentas se prolongará “algunos años más”, la evolución demográfica llevará a que las cuentas del sector público se enfrenten dentro de cuatro décadas a “importantes desafíos de financiación”.

No obstante, Taguas y Melguizo auguran que hasta el año 2050 la tasa de dependencia (ratio de población mayor de 65 años y la población en edad de trabajar) aumentará del actual nivel del 0,24% hasta una horquilla de entre el 0,56% y el 0,64%.

El estudio precisa, sin embargo, que a partir del año 2050 el gasto por prestaciones contributivas se reduciría “ligeramente”, aunque se mantendría “diez puntos por encima de su nivel actual”.

POSIBLES REFORMAS

Según Taguas y Melguizo, la situación futura del subsistema de pensiones contributivo requiere de “una combinación de reformas” que ya han visto la luz en las principales economías industrializadas.

Desde el punto de vista del gasto, el equilibrio del sistema pasaría por “aumentar la edad efectiva de jubilación”, en concordancia, no sólo con una mayor esperanza de vida, sino también con el creciente periodo de formación de los trabajadores, que ha acortado la vida laboral.

Asimismo, propone el cómputo en la base reguladora de la pensión contributiva de todos los años de la vida laboral, en lugar de los últimos 15 años que contempla la última reforma de la Seguridad Social.

En el capítulo de ingresos, los autores reconocen que “el margen de maniobra es escaso”, ya que, a su juicio, “la elevación de las fiscalidad podría tener un impacto negativo sobre la oferta de trabajo, más dado que es previsible que la restricción de la misma aumente en las próximas décadas”.

En todo caso, prosiguen, “en el límite, existiría algún margen, elevando las cotizaciones por contingencias comunes y reduciendo las destinadas a financiar las prestaciones por desempleo, sobre todo, si se tiene en cuenta que la mayor renta per cápita disminuirá el esfuerzo relativo”.

Además, Taguas y Melguizo consideran que estas reformas deberían acometerse con celeridad ya que, “serían más eficaces, más equitativas y más compatibles con la función de estabilización del sector público cuanto antes se implantaran”.

Por último, los autores del estudio demandan una “esfuerzo” para informar a los ciudadanos sobre las perspectivas del sistema de la Seguridad Social, así como sobre las medidas alternativas para garantizar su autofinanciación en el medio y largo plazo.

En este sentido, plantean la creación de una institución “independiente del Ejecutivo” que realizara una evaluación “periódica y transparente” de la situación del subsistema contributivo.



Europa Press

 

 

Mi pregunta a Zapatero

 

 

Señor presidente, el salario mínimo interprofesional con el que vive un millón de españoles es de 570 ? al mes, su salario es de más de 7.000 ?/mes. Mientras que la pensión media de jubilación en España es de 747 ?, los diputados y senadores se han concedido la pensión máxima de 31.000 ?, tras sólo 11 años de cotización… ¿No le parecen a usted inmorales los sueldos y privilegios de los políticos? ¿No le parece que esto también es corrupción política? Yo afirmo con total rotundidad, que, la mayor parte de mortales que habitamos España, vivimos en una situación de total precariedad y miseria, a pesar de las mentiras que usted y todos los medios de comunicación difunden a diario…

No hace falta ser excesivamente inteligente para percatarse de la realidad, esa realidad ignorada por casi todos los popes de los medios de intoxicación masiva, del Poder, de las Instituciones… Y lo peor de todo, es constatar diariamente el alto grado de cinismo y el nivel intelectual y ético tan infame del que hacen gala, con tanto impudor y destreza los que dicen ser nuestros supuestos representantes públicos.

 

Sr. Presidente:

¿Vale la pena participar en un panorama político tan falso, tan cínico, tan vulgar y endeble?

 

Realmente hace falta realizar una gran limpieza interior en todo el sistema público y político. No hay motivos para depositar nuestra confianza en nadie, pues ninguno de los partidos oficiales y con representación demuestran interés en canalizar las iniciativas y demandas ciudadanas…

 

Sr. Zapatero:

 

¿Se ha tomado la molestia de leer, con sosiego y mirada penetrante, las numerosas propuestas e iniciativas cívicas, para permitir y posibilitar la participación ciudadana en los asuntos públicos?

 

Seguro que me va a contestar que no es realista lo que algunos ciudadanos, comprometidos y terrenales, le ofrecemos, a pesar de que nuestras sugerencias ya funcionan en muchos países civilizados del mundo.

 

Los políticos que pululan por las instituciones españolas son lo peor de cada casa, pues su nivel de capacidad para captar y canalizar las necesidades y demandas cívicas es tan bajo, que han logrado que muy pocos ciudadanos crean en el sistema…