Memoria y horror de la dictadura fascista en España (1939-1977)



 

 

Memoria y horror de la dictadura fascista en España (1939-1977)


Cuando se ejerce el poder desde la prepotencia y la tiranía y se impone la razón de la fuerza, es obvio que la razón humana desaparezca para que se instale en su alma el corazón de la bestia.

José Luis Castillo Ruiz 
Cesárea Ruiz

 

Cuando se ejerce el poder desde la prepotencia y la tiranía y se impone la razón de la fuerza, es obvio que la razón humana desaparezca para que se instale en su alma el corazón de la bestia.José Luis Castillo Ruiz  
 
 
 En España, la dictadura del general Francisco Franco se adelantó a su similar de Argentina: secuestró a cientos de niños, hijos de republicanos, de madres solteras y de desafectos a su régimen. Muchos murieron en cárceles y campos de concentración; la mayoría fueron internados en hospicios y colegios. El régimen franquista les cambió la identidad y los entregó en adopción a familias afines a su ideología. Había que salvar a España de la plaga del marxismo. A 60 años de distancia, muchos niños rojos intentan reconstruir la historia de sus vidas: quieren recuperar su pasado.   
 
 El gobierno ha declarado este mamotreto pétreo como lugar de oración -julio 2006-

Todo estado que tiene como objetivo la eliminación  sistemática de los opositores al sistema de terror impuesto, como resultado de una guerra civil o de un golpe militar, es culpable de genocidio, de violar los derechos humanos, las libertades cívicas y de traición al orden constitucional democrático, libremente, elegido por el pueblo. En España, durante el período comprendido entre 1939-1977, hubo un estado de terror autoritario, culpable de genocidio y de crímenes, de violación de los derechos cívicos y de represión generalizada. 

La misoginia del régimen franquista contra la mujer

La inferioridad del análisis de los Brigadistas Internacionales, procedentes todos ellos de países americanos, dedujo que «los marxistas aspiran al comunismo y a la igualdad de clases a causa de su inferioridad, de la que seguramente tienen conciencia. Y por ello se consideran incapaces de prosperar mediante el trabajo y el esfuerzo personal. Si se quiere la igualdad de clases no es por el afán de superarse, sino de que desciendan a su nivel aquellos que poseen un puesto social destacado, sea adquirido o heredado». Por sorprendente que resulte, tras interrogar y examinar a los internacionalistas también señaló: «Acaso sea la conclusión más aprovechable de nuestro trabajo, desde el punto de vista de la educación del pueblo, el elevado porcentaje de marxistas que deben sus creencias a la Prensa revolucionaria, coligiéndose la decisiva influencia de la prensa diaria y del cinematógrafo sobre las gentes de mediana o inferior inteligencia». 

Su trabajo entre el grupo de presas malagueñas lo tituló Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos delincuentes. Para las mujeres no cabía la consideración de presas políticas; y como presas comunes fueron siempre consideradas en las cárceles franquistas. La misoginia de Vallejo marca profundamente su análisis y afirma: «Recuérdese para comprender la activísima participación del sexo femenino en la revolución marxista su característica debilidad del equilibrio mental, la menor resistencia a las influencias ambientales, la inseguridad del control sobre la personalidad ( ) Cuando desaparecen los frenos que contienen socialmente a la mujer ( ) entonces se despiertan en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y lógicas, característica de la crueldad femenina que no queda satisfecha con la ejecución del crimen, sino que aumenta durante su comisión ( ) Además, en las revueltas políticas tienen la ocasión de satisfacer sus apetencias sexuales latentes». Pero aún iba más allá. Vallejo señalaba en sus conclusiones que en el caso de las mujeres no había realizado el estudio «antropológico del sujeto, necesario para establecer las relaciones entre la figura corporal y el temperamento, que en el sexo femenino carece de finalidad, por la impureza de sus contornos». HORDA ROJA Entre las detenidas malagueñas, 33 de ellas estaban condenadas a muerte, 10 a reclusión perpetua y siete a penas entre de 10 y 20 años, Vallejo diagnostica a «13 sujetos» que califica de «libertarias congénitas, revolucionarias natas, que impulsadas por sus tendencias bio psíquicas constitucionales desplegaron intensa actividad sumadas a la horda roja masculina». Vallejo había estudiado el caso y establecido el diagnóstico: «La Medicina exige una política, el marxismo es una enfermedad y en nuestras manos está en gran parte su tratamiento». 

Sus conclusiones eran la síntesis de sus trabajos precedentes publicados en 1937, bajo los títulos Eugenesia de la hispanidad y regeneración de la raza. Es allí donde afirma: «Agradezcamos a Nietzsche la resurrección de las ideas espartanas acerca del exterminio de los inferiores orgánicos y psíquicos, de los que llaman parásitos de la sociedad.

La sociedad moderna no admite tan crueles postulados en el orden material, pero en el moral no se arredra en llevar a la práctica medidas incruentas que coloquen a los tarados biológicos en condiciones que imposibiliten su reproducción y transmisión a la progenie de las taras que les afectan El medio más sencillo y fácil de segregación consiste en internar en penales, asilos y colonias a los tarados, con separación de sexos». Vallejo-Nájera comenzó así la tarea de psiquiatrizar a la disidencia, a la vez que dio un impulso a su carrera dentro del nuevo régimen. Una carrera de éxito y prestigio, que le llevó a presidir el Primer Congreso Internacional de Psiquiatría, celebrado en París en 1950. UN APELLIDO IN-POPULAR el de Antonio Valléjo-Nájera, comandante psiquiatra, nacido en Nava, Palencia, en 1889, estudió Medicina en Valladolid e ingresó en la carrera militar. Intervino en la Guerra de África y fue agregado en la Embajada de España en Berlín. Posteriormente fue director del sanatorio madrileño de Ciempozuelos. Este apellido es muy conocido gracias a su hijo, Juan Antonio Vallejo-Nájera, también psiquiatra y autor de libros de éxito como “Yo, el rey” o “Locos egregios”.

Represión de la dictadura franquista contra las madres solteras.

La hipócrita moral cristiana de la dictadura franquista sustentada por la Iglesia Católica (los siniestros hombres de negro) acerca de la familia le llevó a crear un Patronato de Protección de la Mujer, que dirigía la consorte del dictador, Carmen Polo.  Este Patronato, del que se habla poco, pero que hizo muchísimo daño a cientos y miles de madres solteras y a sus hijos,  que hoy en día soportan, estoicamente,  las secuelas de tan nefasta política. El Patronato creó un cuerpo de Celadoras, cuya misión consistía en denunciar <>, pues no entraba en la moral de la época, que las mujeres tuvieses hijos fuera del matrimonio, sin haber antes pasado por la vicaría y haber recibido la bendición de la “Santa Madre Iglesia”. Todo aquello que vulnerara los principios del Patronato era cortado tajantemente de raíz. Paralelamente había otros organismos como el de “Cruzados de la Modestia Cristiana” y las “Cáritas Diocesana”, y los llamados “soplones de barrio”, enlaces de Falange encargados de denunciar las actividades contrarias al régimen. Las madres solteras sufrieron un acoso feroz por parte del Patronato y de la Iglesia. Cuando las Celadoras avistaban una madre soltera y sus hijos, denunciaban la situación ante sus jefes del Patronato; este enviaba al domicilio de la madre soltera a varios de sus agentes; si no se encontraba nadie en el domicilio, y los hijos se encontraban solos, estos eran secuestrados y separados de su madre. Los menores de dos años los ingresaban en las Casas Cuna, desde donde los daban en adopción sin consultar con la madre; los mayores de tres años los ingresaban en la Inclusa o en la Protección de Menores, hasta que cumplían 6 años y los internaban en colegios e instituciones de huérfanos. El Patronato y la Inclusa no daban información a las madres de los menores de dos años dados en adopción; cuando estas iban a interesarse por ellos se las decía: <>y se las obligaba a firmar en el Libro de Registro de la Institución que había dado el niño/a en adopción. Les estaba prohibido el conocer la dirección de sus propios hijos. Cuando estos niños/as cumplían los 6 años eran internados en colegios de huérfanos, sin dar explicaciones a los padres adoptivos, que tampoco tenían derechos sobre el hijo/a adoptado/a.

Cuando se les ingresaba a los niños/as separados de su madre en un internado, se los registraba con nombres de padres falsos. Muchas veces, una autoridad, comunicaba a la madre o a la familia que el/la hijo/a había muerto, para que dejara de pedir información. Entonces las firmas del Registro de la Inclusa decían que tal o cual madre había dejado de firmar desde 1955 …. etc. etc. ya no figuraban más visitas. 

Los/as hijos/as de madres solteras internados en instituciones benéficas o de huérfanos, sufrieron la doble consecuencia de la separación brutal de la madre y su familia, y la de los padres adoptivos. Monjas y curas se hacían cargo de ellos para adoctrinarlos en la moral del régimen. Colegios e instituciones de carácter represivo, donde los internados no tenían derechos cívicos y donde su moral era permanentemente violada. 

Colegios e instituciones benéficas (“maléficas”) regidas por individuos sin escrúpulos y principios, donde el mal trato, los golpes y el castigo eran el normal funcionamiento de estas cárceles para niños/as. Los abusos sexuales eran una constante de los pederastas que regían estas instituciones; el quebranto moral de los niños/as era alimentado con el terror que imponía la maldad del régimen y la iglesia. Eran campos de concentración donde los niños/as eran maltratados y ultrajados. Los métodos usados contra los hijos/as de madres solteras eran semejante al que sufrían los prisioneros en los campos de concentración.

La impunidad de estas instituciones maléficas nunca tuvo oído ante la Justicia, porque el régimen en el que se sustentaban era la injusticia y el terror. Nunca un Juez alzó la voz en favor de ningún niño/a maltratado/a. ni de una madre soltera a la que le habían separado de sus hijos a la fuerza, ni fue condenado ningún represor. Donde la palabra violación del derecho de la persona humana era una entelequia y sus derechos y libertades eran permanentemente suprimidos y pisoteados.  
 
Historia de un secuestro  (1949-1951)
Segregación  de los/as  niños/as de madres solteras

Nací un 29 de noviembre de 1949, -domingo- a las 13 horas, en la Maternidad de Mesón de Paredes, en el Distrito de Embajadores, Villa de Madrid. Hijo natural de Juana Castillo Ruiz, natural de Alcalá de Henares,  y nieto de Leoncio Castillo Crespo y Cesárea Ruiz, naturales de Pezuela de las Torres, Provincia de Madrid. Mis abuelos emigraron a comienzos del siglo XX a la complutense Ciudad de Alcalá, donde nació mi madre.

En la década de los cuarenta, tras la infame y cruel guerra a la que llevaron militares y hombres de negro al pueblo español (1936-1939), privándole de todos sus derechos y de las libertades, la mayoría de las familias españolas sufrían las consecuencias crueles y vejatorias de los vencedores fascistas. La miseria, el hambre, y la tuberculosis son la moneda de cambio de la post guerra; las cartillas de racionamiento, el estraperlo y la autarquía económica son la base del nuevo estado franquista.

En la casa de Alcalá de Henares, como en la cientos de casas de familias pobres, vivíamos  mi madre, mi hermana,  los tíos, las primas hermanas, y yo. Mi madre trabajaba durante todo el día acarreando ladrillos en una cerámica alcalaína, y el resto de la familia hacía tanto de lo mismo, por lo que los niños/as de la casa siempre estábamos solos. En Alcalá como en Madrid y otras muchas partes había los soplones de barrio (chivatos de falange) y funcionaban las celadoras del Patronato de Protección de la Mujer (PPM) que con Cáritas Diocesana se encargaban de la <>. Un soplón de falange denunció nuestra situación y la soltería de nuestra madre; como eso no se ajustaba a la <>, un buen día de febrero de 1951, desaparecemos de la casa, mi hermana y yo: nos había secuestrado el Estado franquista. Mi hermana fue internada en la Protección de Menores, luego trasladada a Bilbao y más tarde a Soria en internados de las Monjas de San Vicente de Paúl, y yo, en la Casa cuna de O’Donell, dependiente de la Inclusa; me dieron en adopción a una familia del pueblo toledano del Real de San Vicente. La familia jamás supo donde estábamos. 

De 1951 a 1955 mi madre se interesó periódicamente por sus hijos, preguntando en la Inclusa por nosotros, y firmando con el pulgar en el libro de visitas -no sabía leer ni escribir-; la respuesta a las visitas de mi madre a la Inclusa era: <>. No tenía derecho a vernos ni a saber donde estábamos. Ni nosotros a saber sobre nuestra madre y la familia.

En septiembre de 1955 el “Estado franquista” decide enviarme a un internado. Le quita la patria potestad sobre mi custodia a la supuesta familia adoptiva, sin más explicaciones. Un comandante militar de Alcalá de Henares (posiblemente de la Guardia Civil, que era la encargada de llevar y traer a los niños expósitos) se persona en casa de los tíos y les dice que, <>. Desde esa fecha ya no hay registros de mi madre en el libro de visitas de la Inclusa. El estado había determinado mi fallecimiento.

Habían pasado 20 años cuando conocí a mi familia

Conocí a mi madre y al resto de la familia en julio de 1971; habían pasado 20 años sin un solo contacto; por medio de un empleado del ayuntamiento de Alcalá de Henares, que voluntariamente se interesó, porque conocía a mi tío, me llevó a su  casa y allí me lo  presentó, (16 de julio de 1971); mi tío sintió una fuerte emoción al verme porque pensaba que estaba muerto desde septiembre de 1955; mi prima hermana Carmela, llamó por teléfono a su tía (mi madre) de que acudiera urgente a Alcalá; al día siguiente, por la mañana, llegó mi madre; cuando mi tío me presentó a mi madre le dijo: <>, nos dimos un abrazo y me presentó al resto de la familia; (17 de julio de 1971).- al día siguiente conocí a mi hermana a las 22.30 del 18 de julio de 1971. Mi infancia es un borrón en mi vida, encerrado interno en un colegio-cárcel donde no tenía derechos y estaba sometido a la violencia y brutalidad de los que presuntamente, tenían la obligación de darme una educación.

Es la España negra de los sables (militares), y de los hombres de negro (iglesia) Que entre oraciones, represión e incienso y bajo palio, conducen al tirano dictador entre malos olores a orar a su “Dios” vengador, el de la Cruzada, Que como un vulgar Saturno devora a sus hijos entre llantos y horrores.

Los militares y los hombres de negro -la jerarquía católica-, una vez más, inquisidores: Han destruido la democracia republicana del pueblo español, han envilecido el Estado y ensucian con sus  cobardes actos la Nación y la Patria. Nuestro querido País lo han convertido en la burla de toda Europa. Los militares y los hombres de negro no tienen memoria histórica; Su amnesia les relega a la crueldad e impunidad de los verdugos; Ellos, tan hieráticos, y vacíos, están por encima del bien y el mal; Desprecian a los hijos del pueblo, que encerrados en prisión, sufren una patraña que “ellos, los fascistas”: “llaman la España Nacional”.  

El partido del odio 

Asistimos en fechas recientes a toda una serie de declaraciones por parte de destacados miembros de la Iglesia Católica acerca de cómo deben ser las relaciones entre hombres y mujeres con la condena y crítica de las leyes civiles (ley del divorcio, ley contra los malos tratos a las mujeres, ley reguladora del matrimonio entre personas del mismo sexo y la posibilidad de que estas parejas puedan adoptar niños. Se vuelve a levantar el pensamiento cínico, hierático e hipócrita del clero, cargado de odio y miserable concepto retrógrado de la vida. El obispo de Ávila, Jesús García Burillo, arremete contra el estado laico calificando estas leyes de <>ante el cambio social que se está operando en España y que requerían de las leyes de convivencia adaptarse a los tiempos que vivimos reconociendo la libertad de los individuos a regular su vida social. De otra el obispo de Alcalá de Henares, Jesús Catalá, en un alarde  de homofobia se despacha contra las parejas de homosexuales y lesbianas que adopten niños de que tienen un 80% de probabilidades de ser como sus progenitores adoptivos, cargándoles con el sambenito de  anormalidad patológica por su orientación sexual del mismo sexo. Menos soberbia, menos lujos, menos prepotencia y más humildad.

Si no están de acuerdo con las leyes de la sociedad civil y del Estado laico, agrúpense en un partido político de carácter confesional y sométanse al escrutinio de los electores. Con su mentalidad retrógrada y de anatema amenazante sólo puede salir el partido del odio y de las cavernas. Hay que recordar a la jerarquía católica que un buen número de sus miembros a los que se ha encomendado la educación de niños y niñas han violado por sistema el derecho a la inocencia y el respeto a su integridad física con tocamientos, sodomía, actos execrables de pederastia continuada pervertiendo la palabra de Jesús de Nazaret cuando dijo << 14.-Dejad que los niños vengan a mi, no se lo impidáis; pues el reino de Dios es de los que son como ellos. 15.- Os aseguro que quien no recibe como un niño el reino de Dios, no entrará en él>>. Marcos 9, 14y15; Mateo 19, 14; y Lucas 17, 16 y 17; Estas palabras significan menos soberbia, más humildad y más entrega a la comunidad. El reformista Martín Lutero, agustino (siglo XVI) que conocía la perversidad de la Iglesia de Roma afirmaba: <>. La religión sea cual sea es una opción subjetiva de la persona que no se puede imponer por la violencia, ni la fuerza de la ley, ni la del Estado.

Rememorando el pasado más reciente de España, bajo la dictadura franquista (1939-1975) y al amparo de la impunidad del régimen los sesudos educadores de la jerarquía católica violaban los derechos de niños y niñas en un ambiente de terror obscurantista, mísero y ponzoñoso, aberrante y retrógrado acerca de la educación sexual.  He de recordar al obispo de Alcalá y a la jerarquía católica  que hubo un tiempo entre 1939 y 1955 que se secuestraba a los niños y niñas de madres solteras  a las que se  les quitaba la patria potestad, mediante el secuestro y la extorsión (segregación según el Estado franquista) para darlos en adopción, ilegalmente,  a otras familias, negando a las madres  y a la familia el derecho sobre sus hijos y a saber de ellos; cuando estos niños y niñas cumplían seis años eran internados en colegios de monjas y curas. 

El secuestro ó “segregación familiar” se materializaba diciendo a los familiares que el niño o la niña habían muerto. El calvario no terminaba ahí para estos niños y niñas. Los internados-cárcel  eran un cúmulo de violaciones de los derechos humanos más elementales. No hablen de la familia los que tanto daño han ocasionado a miles de madres, a sus hijos e hijas y han hecho tanto mal a la infancia. Por estos actos execrables jamás han pedido perdón.

La ciega justicia franquista miraba para otro lado. <>. -se refiere a los alumnos del colegio-, a  “Dios” rogando y con el mazo dando. El Protocolo de Roma firmado por el Estado español y al amparo del Tribunal Penal Internacional considera que la violación de los derechos humanos  por parte del Estado español y la Iglesia Católica  (1939-1977) no pueden quedar impunes,  y que los delitos cometidos nunca prescriben, ni con leyes de punto final, ni con el borrón y cuenta nueva, ni con pactos ni con “constituciones speudo democráticas.. como la española de  (¿1978?) que no ofrece derechos ni garantías a sus ciudadanos.

La democracia española tiene la obligación moral y cívica de reparar la infamia cometida contra miles de familias republicanas y las de las madres solteras, y la de sus hijos e hijas, abriendo un proceso de clarificación y exposición de los hechos acaecidos para que no vuelvan a suceder, y que el imperio de la ley caiga sobre los presuntos culpables de semejante barbarie e injuria. Los Derechos Humanos y las Libertades Cívicas no pueden ser violados por los dictadores, reyes, las distintas religiones, ni los Estados.  

Decía el filósofo Spinoza (1677) que: <>.

El que esto suscribe fue secuestrado con un año y un mes en febrero de 1951 en Alcalá de Henares, (segregado de la familia, según el régimen) dado en adopción, ilegalmente, sin el consentimiento de mi madre ni de mi familia, a una familia del Real de San Vicente en Toledo (1951-1955) a la que un pagador de la Guardia civil abonaba 50 pesetas mensuales  por mi custodia hasta septiembre de 1955. Según las autoridades franquistas comunicaron a mis familiares por esas fechas, en septiembre de 1955, se personaron en casa de mi tío Julián y le dijeron: << que su sobrino José Luis, había muerto>>. En septiembre de 1955 antes de cumplir los seis años de edad, me internan en el Colegio de San Vicente de Paúl, (1955-1957 en el  km. 13 de la carretera de Madrid a Colmenar Viejo, con monjas de la Caridad y, en el Colegio de San Fernando (1957-1967), con la congregación de Salesianos de Don Bosco.. Aún sigo vivo. 

Parla-Madrid, 20 de octubre de 2004


Lo que no se dice 

Por estas fechas se cumple el XXVI Aniversario de la “Constitución de 6 de diciembre de 1978″ votada en referéndum y puesta en vigor desde la firma por parte del “Jefe del Estado” el 26 de diciembre y publicada en el BOE el 27 de diciembre de 1978. Esta “Constitución” en lo que atañe a los Derechos Humanos deja mucho que desear. La mayoría de los ciudadanos españoles que fueron objeto de privación de libertad, mermados sus derechos y libertades y violados los Derechos Humanos por el anterior régimen franquista, fascista, arbitrario y totalitario que tuvimos que soportar los españoles desde 1939 hasta 1977, aún no hemos visto ningún detalle, por parte de loa “gobiernos democráticos” que condene al régimen anterior, y restituya el honor y la dignidad de los cientos de miles de ciudadanos agraviados, cívica, familiar y moralmente en su dignidad.

La actual justicia española  juzga y condena a los verdugos de otros pueblos -casos de Chile y Argentina- por hechos pasados bajo sus dictaduras, pero se olvida de que en España hay que hacer Justicia, por los mismos hechos del régimen anterior (1939-1977), y que la Ley debe amparar a todos los españoles. La presente “Constitución” de 1978 no ampara a los españoles el derecho de petición, dirigida a los Tribunales de Justicia, por malos tratos recibidos en las cárceles, adopciones ilegales y secuestro de niños (segregación familiar según el régimen) y violación de los derechos fundamentales de la persona; privación a las madres solteras y a las familias a saber sobre sus hijos e hijas, adoptados ilegalmente sin su consentimiento, ni estos niños y niñas a saber sobre su madre y su familia, así como otros múltiples delitos cometidos contra los Derechos Humanos de los españoles.

Parece ser que el supuesto derecho de petición sólo ampara desde su entrada en vigor (BOE 27 de diciembre de 1978), que junto con la Ley de Amnistía Política de 1977 y los Pactos de la Moncloa, se hizo borrón y cuenta nueva de lo sucedido entre 1939 y 1977. Parece que las instituciones del Estado, -Gobierno, Congreso de los Diputados, el Tribunal Constitucional, El Tribunal Supremo y los distintos Tribunales de Justicia, se olvidan que han ratificado las Leyes del Derecho Positivo Internacional y que estas estaban en vigor antes de la promulgación de la “Constitución de 1978″ y estas, prevalecen sobre  ella y la de los Estados desde que se promulgaron. Leyes del Derecho  Positivo Internacional que son del común a nivel Mundial y Europeo, como la  Constitución de la Segunda República Española de 9 de diciembre de 1931, que en su artículo 7º dice: que los españoles están amparados por el derecho positivo internacional; la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 10 de diciembre de 1948 aprobada por las Naciones Unidas. 

El Convenio Europeo para la protección de los Derechos Humanos de 4 de noviembre de 1950 del Consejo de Europa, fechado en Roma. La Declaración de los Derechos del Niño y de la Niña de 20 de noviembre de 1959 de Naciones Unidas; la Carta Social Europea de 18 de octubre de 1961, fechada en Turín; y, el Acta Final de Helsinki de l de agosto de 1975, firmada por el “gobierno franquista”, que no cumplió; todas estas leyes que se promulgaron antes que la “Constitución de 1978″, y por lo tanto, es el Derecho Positivo Internacional el que prevalece sobre ésta.

De nada me sirve el “consenso y la generosidad” de la izquierda para generar amnesia y perdonar el pasado, sino se rehabilita en su dignidad y derechos cívicos a los miles de españoles y españolas que sufrieron la privación de Libertad, y la de sus hijos e hijas que sufrieron en silencio todo tipo de vejaciones en internados con monjas y frailes. Su delito: defender la causa de la República o ser hijo o hija de madre soltera. Para todos ellos y ellas, la honra, el honor y la dignidad de los que no se doblegan ante la adversidad y la miseria pusilánime de los políticos cobardes y traidores. 

Parla-Madrid 28 de noviembre de 2004  

La pseudo democracia corrupta (1977-2006) 
 
La cobardía de la “actual democracia española” y la de los políticos acomodados a la poltrona y a las prebendas que les otorga el poder, es no sacar a la luz las atrocidades sufridas por  miles de madres solteras, de familias republicanas y sus hijos, secuestrados y segregados y poner toda la documentación en manos de los jueces, para que la Justicia juzgue a los represores de tan inhumano comportamiento con sus semejantes. Es hora de levantar la voz y decir: ¡Basta! porque 40 años de represión, muerte y violación de los derechos humanos no pueden quedar impunes en España, porque la hora de los cobardes y los políticos asentados en su poltrona se ha terminado. Es la hora de los Pueblos de España. Que ellos decidan su futuro. Solo hay un clamor del pueblo: ¡que se haga justicia! Ni hay olvido ni perdón. 

Está claro, que esta clase política de hoy, no quiere problemas con el pasado; pero no renuncia a dotarse de privilegios, políticos y económicos a la hora de subirse los salarios -(no hay ideologías-todos a una)- por encima de la Ley de Presupuestos Generales del Estado y de garantizarse una pensión máxima por siete años de actividad parlamentaria, y si su señoría tiene más de 52 años, la pensión es para siempre. 1º.- Si la LPGE es una ley vinculante para todos los ciudadanos, aprobada cada año en el Congreso de los Diputados ¿Porque para sus señorías no es vinculante la LPGE?  2º.- Si un ciudadano tiene por ley que su jubilación es a los 65 años, ¿Por qué a un diputado mayor de 52 años no se le aplica la misma ley? Si las pensiones de jubilación tienen su base de cotización en los últimos 15 años de su vida laboral sobre la base de haber cotizado 35 años a la Seguridad Social, para poder cobrar su pensión, porque razón un diputado puede cobrar la pensión máxima si es mayor de 52 años por siete años de actividad parlamentaria. ¿Por qué no se aplica el mismo baremo del ciudadano medio a los señores diputados? Cuando la ley que se aprueba en el Congreso de los Diputados, es para que se cumpla, pero  una minoría no la cumple y está por encima de ella y  con daño a terceros, esto se llama prevaricación.



La injusticia en España 
 
La Justicia en  España     ¿en nombre de quien se ejerce?…..¿de que clase?……. ¿De que poderes?…. ¿Que se esconde tras ese perverso silencio?..El permanente ruido de sables que amordaza la insegura y claudicante democracia en España. Cuando el general Santayana dice que su comandante en jefe es el rey, y eso piensan los demás militares, estamos ante un hecho escalofriante, cuya duda se tiene en Europa, que sigue sospechando, en que la figura del Jefe del Estado sea la misma persona y esté asociada con la de Jefe de las Fuerzas armadas. Si entramos en la valoración del artículo 14 de la Constitución sobre la igualdad de los españoles ante la Ley, observaremos que la Ley se hace para el poderoso, y es este quien saca partido de ello.

La Justicia en España tiene todavía un deber que cumplir y no ha cumplido: Hacer Justicia contra la barbarie e impunidad de 40 años de terror. No nos sirven las leyes de < >, ni los Pactos de la Moncloa, ni la Constitución de 1978, porque dichos pactos no son garantía del Derecho; Es el Derecho Positivo Internacional sobre la Defensa de los Derechos Humanos del Tribunal Penal Internacional (Protocolo de Roma) el que prevalece sobre las leyes de los Estados.¿Que Justicia tenemos en España que puede juzgar a dictadores y criminales por la violación de los derechos humanos y crímenes ocurridos en un pasado presente, y en nuestro país, bajo los crímenes y violaciones de los derechos humanos y las libertades cívicas cometidos por  la dictadura franquista(1939-1975) no los juzga? Una sentencia reciente del Tribunal Supremo da la razón a los tribunales franquistas contra un demandante de derecho de amparo para que se anulara la sentencia que condenó ilegalmente a muerte a su  padre argumentando que se aplicaba la legislación vigente. Por lo tanto no es de aplicación el Derecho de Petición, Ni el Recurso de Amparo por la violación de los Derechos Humanos y Libertades Cívicas bajo la dictadura, ni el de apelación para la recuperación de la dignidad humana, ni la aplicación de los Derechos Humanos, ni el Tratado de Roma de la Corte Internacional de Justicia que entró en vigor en julio de 2002 y del que es signatario el Estado Español.¡Para que se firman los tratados y acuerdos internacionales si no tienen vinculación ni aplicación en España?¿A donde recurro para pedir justicia para mi madre, mi familia y la mía propia por la segregación y secuestro, adopción  ilegal, internamiento en un centro religioso contra mi voluntad, tras declarar el estado a mi familia la defunción mía  el primero de septiembre de 1955? ¿Debe aplicarse la legislación vigente de entonces? ¿Qué Ley? ¿Qué Derecho? ¿Si la Justicia no me reconoce ningún derecho, por las violaciones sistemáticas del Estado contra mi familia y contra mi persona por ser hijo natural para que necesitamos a los jueces? Para nada.¿ Qué Justicia había entonces?.La de la revancha y la venganza de los  militares -alzados en armas-  contra el pueblo español, para el que no hubo paz, piedad ni perdón.  
 
Si la Justicia y los jueces en España tienen fuero para admitir querellas contra dictadores extranjeros y perseguirlos a nivel internacional para que sean juzgados, es hora de que se pongan a trabajar y sienten en el banquillo a los culpables del genocidio en nuestro país, y perseguir a los culpables que ejercieron la represión entre 1939-1977 al amparo del  régimen franquista.  Que se haga justicia. Para todos ellos: ni olvido ni perdón. 

Es hora de levantar la voz y decir: ¡Basta! porque 40 años de represión, muerte y violación de los derechos humanos no pueden quedar impunes en España, porque la hora de los cobardes y los políticos asentados en su poltrona ha terminado. Es la hora de los Pueblos de España. Que ellos decidan su futuro. Solo hay un clamor del pueblo: ¡que se haga justicia! Ni hay olvido ni perdón.

<>.

Cuando el Estado se olvida de la protección de los ciudadanos y viola los derechos humanos está protegiendo la represión, el crimen, la tortura, la delincuencia, la explotación y la corrupción de sus gobernantes. Es hora de rehabilitar a todos/as los/as ciudadanos/as  represaliados/as  por el régimen franquista desde 1939-1977 .  En una conferencia reciente, celebrada en Valencia, 1º de abril del 2000,  Isabel Allende, diputada socialista en Chile, manifestó lo siguiente: <>.

Somos los ciudadanos y las ciudadanas sobre los que recae principalmente el compromiso de no olvidar a las víctimas y de exigir reparación y justicia. Debemos movilizarnos desde los hechos para alcanzar las ideas. La democracia en España tiene una deuda con todos/as aquellos/as ciudadanos/as españoles/as que sufrieron torturas, muerte y privación de libertad y que aún no se ha reparado su honor y el de sus familias. Este documento no es propiedad de quien lo hizo. A de correr de mano en mano para que la memoria histórica de la represión en España no caiga en el olvido. Pues si para los causantes de la represión, las torturas y el genocidio no hubo piedad, clemencia ni perdón a sus víctimas. Para los que luchamos por la libertad y la rehabilitación de las víctimas no puede haber olvido y si la reparación y el honor de las víctimas.

Si los ciudadanos españoles  represaliados durante la dictadura franquista (1936-1977) no tienen derecho a la Justicia para recobrar la memoria y la dignidad que les fue arrebatada a sus seres queridos, porque el Tribunal Supremo dice que se cumplía la legalidad vigente, y si esta “justicia”está sujeta al Derecho Positivo Internacional, porqué no se ejerce con equidad y se juzga según el criterio del Tratado de Roma de la Corte Penal Internacional, que está en vigor desde julio del 2002. No creemos en el Congreso de los Diputados, ni en las leyes de Punto Final, ni en volver al pasado, sino mirarle a la cara al presente corrupto de una democracia descafeinada, pervertida por los poderes fácticos y negadora de los derechos y libertades más elementales que se mira en una justicia complaciente con el poderoso y que asiente la vergüenza de la justicia que condenó a miles y miles de inocentes. Solo hay la legalidad de los poderosos y carroñeros que se ven libres ante una justicia permisiva con el delito, el crimen, la extorsión y la violación de los Derechos Humanos.

Puedo ser condenado por desacato a la justicia -en la que no creo, pues no es imparcial ni independiente-, lo mismo que no creo en los legisladores, ni en la Constitución ni en sus leyes, ni en los políticos gorrones y prevaricadores. 

Decía el filósofo Spinoza (1677) que: <>. ¡Viva la Libertad!

Madrid, 09-08-2006



 


Castigo ejemplar a los responsables intelectuales y materiales de la Dictadura terrorista franquista 
“Si la Justicia y los jueces en España tienen fuero para admitir querellas contra dictadores extranjeros y perseguirlos a nivel internacional para que sean juzgados, es hora de que se pongan a trabajar y sienten en el banquillo a los culpables del genocidio en nuestro país, y perseguir a los culpables que ejercieron la represión entre 1939-1977 al amparo del  régimen franquista. ”

En general, las ideas ancladas en sus mentes son profranquistas.