Los periodistas deportivos no entienden de deporte, pero sí saben mucho de negocios sucios

 

Los periodistas deportivos no entienden de deporte, pero sí saben mucho de negocios sucios

 

Hay algo que no puedo ni entender ni aceptar: los comentaristas deportivos son los que menos practican deporte, demostrando una total y permanente falta de respeto por las necesidades ciudadanas de vivir en entornos amables, equilibrados y dignos.

He escuchado las arengas totalitarias y viscerales del mayor bocazas que hay en el mundo económico, que no deportivo. Un arrogante y presuntuoso personaje, denominado J.I. se permite el lujo de amenazar y animar a salvajes para que ciertos representantes y militantes del Psoe retiren sus denuncias contra el Pelotazo del Mestalla, que tanto daño y malestar va a causarnos a todos los habitantes presentes y futuros de Valencia.

Es habitual en ese tal señor J.I. el comportamiento gansteril y chulesco, dado que carece de la inteligencia y persuasión necesaria para respetar la legalidad y las opiniones y argumentos del resto de personas que estamos hartos de que denigren al deporte y unos pocos empresarios hagan negocios sucios a costa de nuestro dinero, a costa de nuestro territorio.

El supuesto periodista (flaco favor hace el tal señor J.I al periodismo con ese comportamiento macarra y gamberro del que suele hacer ostentación a diario), no tiene inconveniente alguno en amenazar y en animar a grupos violentos y fuera de la ley.

Gracias a sus arengas, en Benicalap hemos visto aparecer numerosas pintadas nazis y a grupos de energúmenos que han volcado contenedores de basuras y provocado todo tipo de altercados, sin olvidar las amenazas que algunos hemos recibido gracias a la impunidad que goza el provocador e incendiario, transvestido de supuesto periodista.

Es lamentable que los ciudadanos de a pie tengamos que asumir las funciones y competencias que deberían ser asumidas por la alcaldesa, pero ya veo que Rita Barberá tiene otros compromisos ineludibles con sectores empresariales ajenos al bienestar de todos los valencianos…

Tristeza y pena me produce ver a ese supuesto periodista ejercer de provocador y portavoz oficial de ciertos empresarios y políticos amorales y que son investigados oficialmente por corrupción…

Valencia no tiene solución, por muchas mentiras y campañas publicitarias que diseñe el equipo de Barberá