(continuación del post anterior)
Tomasa intentaba infructuosamente que sus grandes ojos negros se acostumbrasen a la oscuridad del recinto en el que se encontraba. Su mente luchaba para intentar asimilar todo lo acontecido en las últimas horas. Sólo atisbaba a comprender que esos gigantes les habían llevado hasta el monte de La Esperanza, el escenario del encuentro con esos nuevos visitantes, y fueron introducidos en el interior de la gran nave que aterrizó sobre la montaña en medio de la tormenta. Ante las tinieblas que rodeaban la estancia en que habían sido confinadas todas las mujeres y los niños, la coordinadora dedujo que esos seres no necesitaban el brillo de la luz para poder movense en su ámbito cotidiano. El intenso brillo familiar de un estilizado cuerpo pareció confirmar sus pensamientos. RAZXHY ingresó en el cuarto y su luz inundó los maltrechos cuerpos de los humanos. Dos de las jóvenes retrocedieron ante la imponente presencia del Padre de la Luz y algunos de los niños empezaron a llorar, asustados.
- ¡RAZXHY te saluda una vez más, coordinadora humana! ¿Estáis cómodos en nuestra nave? ¿Vuestra débil carne necesita de algún elemento vital para vuestra existencia?
La mujer no pudo evitar una mirada de desprecio y unas palabras de odio hacia ese extraterrestre que tanto daño les estaba produciendo.
- ¡Tú has matado a Nicolás, un buen hombre que creyó en vosotros desde el primer momento! ¡Has herido a mis compañeros y nos has secuestrado de la forma más cobarde que cabe imaginarse! ¡Tú y tus colonos no sois ángeles. Santiago tenía razón… sois… sois.. – titubeaba – sois unos…
La ambicromática mirada del hurkaniano se acercó al rostro de ella. Sus ojos de diferente color fulguraban y parecían leer en el interior de la mente de la mujer.
- ¿Demonios? – continuó él – ¿Es eso lo que querías decir? ¿Es así como llamáis a todo aquello que os da miedo? ¡Mírame bien, hembra humana!
El gigante desplegó sus alas y su enorme y musculoso cuerpo se enderezó.
- La línea que separa lo bueno de lo malo es muy delgada, mi querida hembra rebelde… Tu amigo semi-humano es igual que nosotros, su padre, GAZMI, era igual que él… y también lo fue hace mucho tiempo el enviado que intentó salvar al mundo, ese judío que quiso instaurar una nueva filosofía… Todos somos iguales: Lo ínico que nos diferencia es que ellos han escogido el camino equivocado. Tu amado es un error de los maestros Superiores; se ha unido a un grupo de animales en vía de extinción. Recuerda lo que era tu vieja ciudad antes de llegar nosotros y medita lo que podemos hacer los hurkanianos en la Gran Colonización: Seres terrestres perfectos. Se acabó el jueguecito del respeto hacia unos humanos que han desobedecido a unos colonos mucho más poderosos que ellos… Ahora vamos a hacer las cosas a la manera de RAZXHY…
- ¿Y qué es lo que vas a hacer, RAZXHY? – preguntó, Tomasa – ¿Acabar con los pocos humanos que quedamos después de la gran inundación?
El hurkaniano hizo uso de su sonora risa una vez más.
- ¿Acaso crees que hemos viajado hasta aquí tan solo para exterminaros? Tus compañeras ya llevan el fruto de nuestra simiente en sus entrañas… tan sólo tú eres la que aún no ha sido agraciada por completo por nuestro poder reproductor… – sus grandes manos se perdieron por un instante entre las piernas de la mujer. Ella retrocedió hasta que chocó contra lo que parecía una pared metálica – pero no tardarás mucho en quedar preñada, te lo aseguro. Ocurrió en otro tiempo… tomamos a las mujeres de los hombres cuando fuimos incomprendidos por nuestros hermanos y nos abandonaron en este planeta perdido. Los que nacieron de esas hembras fueron los hombres fuertes… los guerreros, aquellos que dominaron a los débiles durante mucho tiempo…
- Entonces… los humanos no estábamos tan equivocados después de todo – alegó Tomasa -. Vosotros no sois otra cosa que ángeles caidos y los que nazcan serán… Nephilim.
- Llámalo como quieras, mujer… pero no deberías extrañarte. Tienes por compañero de cópula al resultado de la unión entre una criatura de Hurko y un humano.
RAZXHY se separó de la mujer y su luz fue disipándose al mismo tiempo que su potente voz.
- Ahora debo dejaros, humanos. La misión debe culminarse. Nuestra nave despegará hacia la otra parte de Neobarcino y llegará hasta el hormiguero donde se esconden las hormigas rebeldes. Ya no necesito para nada a GAZMI junior y a los pocos compinches humanos que están a su lado. Deben ser sacrificados para que la Gran Colonización se un éxito rotundo.
Tomasa quedó rodeada por la más profunda de las oscuridades una vez más y, en su inmensa tristeza, abrazó a su hijo hasta dejarlo casi sin aliento y dio rienda suelta al más grande de los llantos.
Neobarcino, 7 de octubre de 2035.
- Es nuestra única salvación, Maestro – Ricó todavía se empeñaba en llamar así a GAZMI -. Ellos volverán, no hace falta que vayamos al otro lado de la laguna. Sé que sufres por tu hijo lo mismo que lamentamos la separación del grupo… pero en esta parte de la ciudad siempre tendremos una escapatoria.
El anciano señaló hacia la gran masa azul que se imponía ante ellos. Santiago, Juan, el meteorólogo y el híbrido se encontraban en una de las playas de Neobarcino. El murmullo de las olas que morían con un lento suspiro al chocar contra la fina arena parecía susurrar una invitación a permanecer sentados eternamente mirando el recto horizonte.
- ¿Escapatoria? – dijo GAZMI – Hace dos días plantamos cara a esos colonos que se han llevado a nuestras mujeres y… ¿ahora me habláis de escapar?
La espuma del mar lamió los pies de los discípulos y sólo el gigante retrocedió unos pasos apartándose de su lengua húmeda.
- GAZMI – ahora tomó la palabra Juan -. Tú sabes mejor que nosotros el gran poder que tienen los hurkanianos. No podemos ir al suicidio… Aquí podemos recuperarnos de las heridas y organizarnos.
Su hermano se acercó al gigante y le habló con voz lenta y grave.
- Ellos no llegarán hasta allí – Santiago señaló una antigua gabarra que se utilizaba para dragar arena en la bocana del viejo puerto. La embarcación estaba fondeada a apenas un cable de distancia de ellos, mostrando su oxidado costado de estribor, encarada su proa hacia el viento del sur. Por una extraña razón, el barco había soportado el gran tsunami i su casco de hierro no se había partido contra los espigones. Posiblemente, cuando las aguas de retiraron, quedó flotando a la deriva hasta que el ancla tocó calado – No hay tiempo que perder…
- Has olvidado que por este cuerpo también hay materia hurkaniana, Santi – alegó.
- ¿Quieres decir que no puedes hacer uso de tu energía y caminar sobre las aguas una vez más? – preguntó el viejo con cara de preocupación.
GAZMI dirigió su mirada hacia el limpio cielo.
- No lo sé, amigo – dijo -. Siento que he perdido parte de mi poder. RAZXHY parece que ha tomado el mando de la nave y ha cortado la comunicación que tenía con el acumulador.
- De todas maneras, debemos intentarlo – pronunció Juan – No tardarán en llegar. Nosotros también tenemos nuestra nave…
GAZMI sonrió con ironía al contemplar la larga borda del ruioso barco. Un antiguo artilugio flotante contra el ingenio mecánico más poderoso… Pero el ancho azul como escenario… “¿Por qué no?” – pensó el híbrido. – “David contra Goliath”.
No tuvieron mucho tiempo más para meditar otra salida. El sol se tapó por una gran nube, una nube cuya forma y brillo les era familiar.
(continuará)

